



Las intensas lluvias que azotan el departamento del Beni han provocado el desborde de ríos y la inundación de vastas extensiones de tierra, poniendo en riesgo la vida del ganado y la economía de los productores pecuarios. Para evitar mayores pérdidas, los ganaderos han comenzado a trasladar sus animales a zonas más altas, en un esfuerzo por resguardar su inversión y la seguridad sanitaria del hato ganadero.
En comunidades como Santa Rosa del Aperé, en el municipio de San Ignacio de Moxos, los productores han tenido que recorrer grandes distancias a caballo para arrear su ganado hacia terrenos más seguros. «Está todo bajo el agua, tuvimos que trasladar a los animales para evitar que se ahoguen y enfermen», explicó uno de los afectados. Este fenómeno ya se había registrado hace aproximadamente una década, con consecuencias devastadoras para la producción ganadera de la región.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, confirmó la muerte de varias cabezas de ganado debido a la creciente, aunque no precisó la magnitud de las pérdidas. Mientras tanto, la Armada Boliviana ha desplegado embarcaciones para asistir a los productores en el rescate de terneros y ganado atrapado en las aguas.


“a ganadería beniana enfrenta una crisis por las inundaciones, lo que obliga a los productores a movilizar su ganado para evitar muertes y brotes de enfermedades”


La Gobernación del Beni ha declarado un desastre departamental debido a la magnitud de la crisis. Municipios como San Borja, Rurrenabaque, Reyes, Baures, San Javier y Santa Rosa del Yacuma han sido los más afectados, con inundaciones que amenazan no solo la ganadería, sino también la biodiversidad y la seguridad alimentaria de la región.
El traslado del ganado no solo busca evitar la pérdida de animales por ahogamiento, sino que también es una medida de prevención sanitaria. La exposición prolongada al agua puede generar enfermedades como neumonía, infecciones en las pezuñas y abortos en hembras preñadas, afectando gravemente la producción futura.
La situación en Beni se asemeja a la que se vive en el departamento de Santa Cruz, donde en Ascensión de Guarayos se han reportado más de 300 reses muertas debido a las inundaciones. La cifra podría aumentar, ya que muchos animales permanecen desaparecidos.
Ante este escenario crítico, los productores demandan apoyo inmediato del Gobierno nacional y departamental para garantizar la provisión de forraje, medicamentos veterinarios y asistencia logística en el traslado de ganado. La ganadería beniana, uno de los pilares de la economía regional, atraviesa una de sus crisis más severas en la última década, y su recuperación dependerá en gran medida de las acciones que se tomen en las próximas semanas.
Fuente: Unitel
Redaccion: Publiagro

