Expertos indican que se tienen que tomar previsión ante los efectos que genera el cambio climática en la producción


Las consecuencias del cambio climático se están manifestando de diversas maneras en todo el mundo, desde sequías intensas, escasez de agua, incendios graves, aumento del nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, hasta tormentas catastróficas y la disminución de la biodiversidad.
En nuestro país, la sequía, las granizadas y las inundaciones han causado graves pérdidas en el sector productivo. Por lo tanto, los profesionales recomiendan la adopción de medidas preventivas.
Marcelo Alarcón, ingeniero agrónomo, señaló que la situación actual en nuestro país debido a los cambios climáticos es muy complicada, con menos precipitación y temperaturas más elevadas.
El profesional enfatizó que el régimen de lluvia ha experimentado cambios, con una disminución en la cantidad de lluvia en determinados meses. Como resultado, se han ampliado los periodos sin precipitación, y tanto las olas de calor como el frío están afectando el desarrollo de la agricultura.»
Por este motivo, indicó que en estos casos se debe tener en cuenta lo que necesita un cultivo, es decir, qué variables tiene y cómo se pueden trabajar en este caso: pH, textura, altura, temperatura y precipitación.
A partir de estas variables, enfatizó que se deberían considerar factores futuros y los requerimientos específicos de cada cultivo. Citó como ejemplo que la soya va a necesitar más lluvia que el girasol, ya que este último, al ser más resistente a la sequía, no requiere tanta agua.
Alarcón mencionó que en Santa Cruz se están adaptando a los cambios climáticos, ya que en varios municipios no se está sembrando, a la espera de una mayor precipitación para lograr un mejor rendimiento.

“Los principales efectos son una menor disponibilidad de agua y menor rendimiento de los cultivos, aumento del riesgo de sequías, pérdida de biodiversidad, incendios forestales y olas de calor”
Asimismo, señaló que a largo plazo se anticipan problemas en seguridad hídrica, alimentaria y de salud. Por lo tanto, el experto sugiere hacer un seguimiento de los diversos efectos que se están experimentando en la producción.»
“Los principales efectos son: una menor disponibilidad de agua y menor rendimiento de los cultivos, aumento del riesgo de sequías, pérdida de biodiversidad, incendios forestales y olas de calor”, sostuvo.
Aseguró que se debería aprovechar la tecnología, ya que la información sobre los cambios climáticos está al alcance de las manos y, por ende, se deben tomar previsiones en cosecha y siembra de agua, implementando riego tecnificado que proporcionará el agua necesaria para el cultivo.
Por supuesto, para contar con riego tecnificado, es fundamental tener acceso a agua. Por este motivo, sugiere aprovechar al máximo el agua disponible. En cuanto al bombardeo de nubes, mencionó que en varios casos el cielo se encuentra despejado y no se puede realizar esta actividad, por lo que sería necesario considerar alternativas como un plan B.
Insistió nuevamente en la importancia de tomar medidas preventivas ante los cambios climáticos, dado que cada vez hay menos meses de lluvia y se debe reservar el agua para los períodos más críticos del año.»
En este sentido, dio el ejemplo de la siembra de agua, que consiste en permitir que el recurso renovable se infiltre en los acuíferos subterráneos. En algún momento, este agua va a emerger, ya sea en los ríos o en las vertientes, lo cual ayudará a tener más disponibilidad de agua a largo plazo.
Fuente: Publiagro













