El boliviano Fernando Calle, la costarricense Gabriela Durán y el pequeño Albano, el hijo de ambos nacido en Panamá, producen un café especial que marcó un hito en Bolivia al lograr un precio de 160 dólares la libra y son, además, prueba de la tradición familiar que se mantiene en la principal zona cafetalera del país.

El boliviano Fernando Calle, la costarricense Gabriela Durán y el pequeño Albano, el hijo de ambos nacido en Panamá, producen un café especial que marcó un hito en Bolivia al lograr un precio de 160 dólares la libra y son, además, prueba de la tradición familiar que se mantiene en la principal zona cafetalera del país.
«Cuando hemos iniciado el proyecto nunca nos imaginábamos llegar tan alto, pensábamos en precios más bajos. Estamos muy contentos de que los compradores y las empresas que han apostado por nuestro café hayan dado tanto», confesó Calle a Efe tras la entrega oficial del café adjudicado en una subasta electrónica a la empresa Hierro Brothers.
Los méritos de la pareja no son menores, ya que en el quinquenio que llevan produciendo café juntos ganaron en dos ocasiones el Torneo Nacional Taza de Calidad Café Presidencial en Bolivia.

Una fue en 2018 con la primera cosecha de la Finca Isabel, el emprendimiento que echaron a andar en 2015 cuando el boliviano decidió retornar a su tierra tras titularse como agrónomo y ganar experiencia laboral en Centroamérica.
Esta familia repitió el triunfo en 2020 y logró además el precio histórico de 160 dólares la libra en la reciente subasta electrónica organizada por el Gobierno nacional y productores locales dentro del torneo de cafés especiales.
La finca se encuentra en la comunidad Loayza, en la localidad de Caranavi, la principal zona boliviana productora de café situada en una región subtropical de La Paz.
Fuente: JORNADA














