El gusano telarañero, identificado como Pococera sp., se constituye en una de las plagas que puede afectar de manera significativa el rendimiento y la calidad del sorgo, principalmente durante sus etapas reproductivas. La plaga se alimenta directamente de los granos en formación de la panoja, comprometiendo el potencial productivo del cultivo.
Según el ingeniero Luis José Parada, desarrollo comercial de Agripac, uno de los principales problemas asociados a esta plaga es su capacidad para producir abundantes hilos de seda o telaraña, que generan una estructura donde quedan retenidos excrementos y restos de tejido vegetal. Esta característica dificulta el ingreso y la acción efectiva de los insecticidas, convirtiendo su manejo en un desafío para los productores.
¨Cuando el control no se realiza de manera oportuna, los daños pueden traducirse en una reducción importante del rendimiento y afectar la calidad de los granos al momento de la cosecha. Por ello, el monitoreo permanente del cultivo resulta fundamental para detectar su presencia antes de que los daños sean visibles o alcancen niveles elevados¨.
¨Cuando el control no se realiza de manera oportuna, los daños pueden traducirse en una reducción importante del rendimiento y afectar la calidad de los granos al momento de la cosecha. Por ello, el monitoreo permanente del cultivo resulta fundamental para detectar su presencia antes de que los daños sean visibles o alcancen niveles elevados¨



Entre las principales recomendaciones para el manejo del gusano telarañero se encuentra la realización de monitoreos constantes, aplicaciones oportunas y la rotación de ingredientes activos, como parte de una estrategia integral para evitar pérdidas productivas y contribuir a un manejo más eficiente de la plaga.
¨Otro aspecto importante es la elección del material genético. Se recomienda considerar híbridos que presenten panojas abiertas o semiabiertas, debido a que esta característica puede facilitar el ingreso de las aplicaciones fitosanitarias y mejorar las posibilidades de alcanzar a la plaga¨.
El manejo preventivo cobra especial relevancia debido al comportamiento del gusano telarañero. Esperar a que el daño sea evidente puede reducir las posibilidades de lograr un control eficiente, por lo que el seguimiento permanente del cultivo permite tomar decisiones en el momento adecuado.
De esta manera, el monitoreo, las aplicaciones oportunas y la rotación de ingredientes activos se convierten en tres pilares para enfrentar esta plaga y proteger el potencial productivo del sorgo.
Fuente:Luis José Parada
Redacción: Publiagro

















