miércoles, septiembre 9, 2026
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Una dulce esperanza para Bolivia nace en el Chaco

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Miel blanca del Chaco, entre las mejores de Latinoamérica/ Foto: CAO
Miel blanca del Chaco, entre las mejores de Latinoamérica/ Foto: CAO

 La miel producida en Monteagudo alcanzó la medalla de plata entre las mejores de Latinoamérica y se convierte en una muestra del potencial productivo nacional

Miel del Chaco logra plata y se abre camino hacia el mercado internacional/ Foto: CAO
Miel del Chaco logra plata y se abre camino hacia el mercado internacional/ Foto: CAO

La calidad de la miel producida en el Chaco boliviano cruzó las fronteras y dejó en alto el nombre de Bolivia. Durante el XVII Congreso Latinoamericano de Apicultura FILAPI 2026 desarrollado en Mar del Plata – Argentinas, el país obtuvo la medalla de plata en la categoría Mieles Claras, un reconocimiento que pone en valor el trabajo de los apicultores y el enorme potencial productivo de las distintas regiones del país.

La miel premiada fue producida en el Chaco boliviano por Mauro Rivera, productor de la Asociación APIMON, en el sector de Rincón de Chuxaque, perteneciente a Monteagudo, una zona ubicada dentro de un área protegida.

Eduardo Álvarez, presidente de la Cámara Agropecuaria del Chaco Chuquisaqueño (CACH-CH), destacó que la participación en este evento internacional permitió mostrar una de las mieles identificadas previamente entre las de mayor calidad del país.

“Orgullosamente podemos decir que hemos traído medalla de plata para Bolivia, la segunda miel a nivel Latinoamérica y una de las mejores”, señaló Álvarez, al destacar que se trata de una miel clara, de tonalidad blanca, que refleja las características y riqueza natural del territorio chaqueño.

El dirigente explicó que este reconocimiento representa mucho más que una distinción internacional, ya que permite demostrar el potencial que existe en el Chaco y en otras regiones de Bolivia para producir mieles de alta calidad.

“Mostrar el potencial que tiene el Chaco, las calidades de miel que tiene Bolivia, todas las mieles son buenas”, afirmó.

Según los datos compartidos por el sector, aproximadamente el 45% de la producción de miel se encuentra dentro de áreas protegidas, una característica que representa un importante potencial para desarrollar una apicultura vinculada a la conservación de los recursos naturales y, al mismo tiempo, generar oportunidades económicas para las familias productoras.

El objetivo ahora es avanzar hacia la apertura de mercados internacionales. Álvarez señaló que, junto con la Confederación Agropecuaria Nacional (CONFEAGRO), se busca impulsar acciones para que la miel boliviana pueda llegar a otros países, para lo cual ya se sostuvieron reuniones con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG).

“Orgullosamente podemos decir que hemos traído medalla de plata para Bolivia, la segunda miel a nivel Latinoamérica y una de las mejores”

Mauro Rivera, productor de miel ganadora/ Foto: CAO
Mauro Rivera, productor de miel ganadora/ Foto: CAO

Un reconocimiento al esfuerzo de los apicultores

Para Mauro Rivera, productor de la miel galardonada y miembro de APIMON, la medalla representa una satisfacción y, al mismo tiempo, un incentivo para continuar trabajando y hacer visible el producto que nace en el Chaco.

El apicultor agradeció el respaldo recibido de instituciones, organizaciones no gubernamentales y entidades que acompañan el desarrollo de la actividad.

“Estamos produciendo esta miel en Rincón de Chuxaque, en Monteagudo, en un sector que es área protegida. Agradecer a todos y hacia adelante pedir a todas las instituciones el apoyo para poder mostrar y visibilizar nuestro producto”, manifestó.

Detrás de cada frasco de miel existe el trabajo de productores que encuentran en la apicultura una oportunidad para generar ingresos y, al mismo tiempo, preservar los ecosistemas donde desarrollan su actividad. La medalla obtenida en FILAPI 2026 se convierte así en un reconocimiento a ese esfuerzo silencioso que hoy comienza a ser conocido más allá de las fronteras.

“Una luz al final del túnel”

Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y de CONFEAGRO, felicitó a los productores y destacó el significado que tiene este logro para el sector agropecuario nacional.

“Tenemos la segunda mejor miel en toda América Latina”, afirmó Frerking, quien consideró que este resultado demuestra que Bolivia tiene productos capaces de competir por calidad en escenarios internacionales.

El representante de CONFEAGRO señaló que este tipo de logros representan una señal de esperanza en un momento complejo para la economía nacional y destacó que el camino para superar las dificultades pasa por fortalecer la producción y aprovechar las capacidades que existen en cada región.

“Esto nos da una luz al final del túnel. Sabemos que para salir de esta crisis económica es trabajando”, sostuvo.

Frerking resaltó además la diversidad productiva del país, marcada por sus diferentes climas, altitudes y territorios, condiciones que permiten desarrollar una amplia variedad de productos agropecuarios.

“Esto nos da un mensaje: que en Chuquisaca se puede producir, que en el Beni se puede producir, que en Oruro se puede producir”, expresó.

La medalla de plata obtenida por la miel chaqueña se convierte así en una pequeña gran señal para el sector productivo: Bolivia tiene calidad, diversidad y productores capaces de llevar sus productos al mundo. El desafío ahora será transformar ese reconocimiento internacional en mayores oportunidades, mercados y mejores condiciones para quienes trabajan día a día en el campo.

“Me siento orgulloso de lo que hacemos y decirle a los bolivianos que aquí están todos sus agropecuarios de los diferentes departamentos, listos para ayudar a que el país salga adelante”, concluyó Frerking.

Fuente: CAO

Redacción: Publiagro