La Fundación PROINPA dio un nuevo paso en el desarrollo de alternativas productivas para diferentes regiones de Bolivia con el registro de una nueva variedad de quinua denominada Alborada BPP, material que fue evaluado en distintas zonas de valles y llanos del país y que ahora podrá ingresar a una etapa de multiplicación de semilla.
La nueva variedad representa el resultado de un proceso de investigación y evaluación desarrollado durante varios años por el equipo profesional de la Fundación PROINPA, institución que trabaja desde hace más de 28 años en investigación y desarrollo de diferentes cultivos.
De acuerdo con el Certificado de Registro del Registro Nacional de Variedades, emitido por la Dirección Nacional de Semillas del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), la variedad Alborada BPP fue registrada oficialmente el 5 de agosto de 2026, en la ciudad de La Paz.
El registro fue suscrito por el director nacional de Semillas del INIAF, Ing. MSc. Martín Alexander Huayta Urquizo, lo que formaliza la incorporación de esta nueva variedad al Registro Nacional de Variedades.
Una quinua pensada para ampliar las opciones productivas
Entre las principales características de Alborada BPP destaca su capacidad de adaptación a diferentes condiciones productivas. La variedad alcanza una altura aproximada de 70 a 80 centímetros y presenta un grano de color blanco, descrito también como crema claro, con características que pueden facilitar su aceptación en el mercado.
Otro de sus atributos es su bajo contenido de saponina, compuesto natural presente en la quinua que genera el sabor amargo característico del grano cuando no ha sido sometido a un adecuado proceso de beneficiado. Según la información proporcionada por PROINPA, Alborada BPP presenta un grano dulce a semidulce debido precisamente a su bajo contenido de este compuesto.
Esta característica puede representar una ventaja para el procesamiento y consumo, considerando que la reducción de saponinas es uno de los aspectos importantes en la transformación de la quinua destinada a la alimentación.
La variedad presenta además un ciclo vegetativo intermedio, con una cosecha estimada entre los 130 y 135 días, aunque su comportamiento puede estar condicionado por factores como la temperatura, la altitud y las características de cada zona de producción.
En cuanto a la densidad de establecimiento, se plantea una población aproximada de entre 100.000 y 150.000 plantas por hectárea, parámetro que deberá ajustarse a las condiciones de manejo y a las recomendaciones técnicas para cada región.

Evaluación antes de su registro
La incorporación de Alborada BPP al Registro Nacional de Variedades no constituye un proceso inmediato, sino el resultado de una etapa previa de evaluación. El material fue sometido a pruebas en diferentes regiones de valles y llanos del país, con el propósito de conocer su comportamiento y verificar sus características antes de obtener el registro correspondiente.
Esta etapa resulta fundamental para determinar el potencial de una nueva variedad y su comportamiento bajo distintas condiciones agroecológicas. En el caso de Alborada BPP, las evaluaciones permitieron avanzar hacia su registro y abrir la posibilidad de iniciar la multiplicación del material para su posterior disponibilidad productiva.
Con la inscripción oficial, la variedad entra en una nueva fase, enfocada en la multiplicación de semilla, proceso necesario para disponer de cantidades suficientes de material que puedan ser utilizadas posteriormente por productores.
Una alternativa para diversificar la producción
El desarrollo de nuevas variedades adquiere especial importancia en un contexto en el que la agricultura boliviana enfrenta la necesidad de contar con materiales que respondan a diferentes condiciones climáticas y productivas.
La quinua es uno de los cultivos de mayor reconocimiento internacional de Bolivia y forma parte de la identidad productiva y alimentaria del país. Su importancia no solo está relacionada con el mercado, sino también con su valor nutricional y su capacidad de incorporarse a diferentes sistemas de producción y alimentación.
En este escenario, disponer de variedades adaptadas a zonas distintas del tradicional altiplano puede contribuir a ampliar las áreas potenciales de producción y generar nuevas oportunidades para los agricultores de valles y llanos.
La apuesta por Alborada BPP apunta precisamente a ese objetivo: contar con una alternativa genética que pueda ser evaluada y utilizada en regiones donde las condiciones agroecológicas son diferentes a las del altiplano tradicionalmente asociado con la producción de quinua.
Más de 28 años de investigación
Para la Fundación PROINPA, el registro de esta variedad también representa el resultado de una trayectoria de investigación y trabajo técnico acumulado durante más de 28 años en diferentes cultivos.
El proceso de obtención de una nueva variedad requiere investigación, selección de materiales, evaluación de características agronómicas y productivas, además de pruebas en diferentes ambientes antes de llegar al registro oficial.
En este caso, el trabajo del equipo profesional permitió llevar a Alborada BPP hasta una etapa en la que sus características ya pueden ser reconocidas oficialmente dentro del sistema nacional de variedades.
Fuente: PROINPA
Redacción: Publiagro


















