El sector semillero reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de la producción de trigo durante la 33º versión del Día Nacional del Trigo, organizado por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) en su Centro Experimental de Cuatro Cañadas. En el evento se exhibieron más de 15 variedades de trigo con alto potencial de rendimiento y características que buscan mejorar la competitividad del cultivo en Bolivia.
El presidente de la Asociación Boliviana de Productores de Semillas (Asosemillas), Pedro Pellegrino, destacó que, pese a la reducción de la superficie sembrada en la presente campaña, el sector continúa apostando por la innovación genética y el desarrollo de materiales adaptados a las necesidades de los productores.
Pellegrino explicó que las variedades presentadas incorporan atributos como mayor capacidad de producción, tolerancia a enfermedades y resistencia al desgrane, uno de los principales problemas que afectan la rentabilidad del cultivo.
Asimismo, resaltó el respaldo del sector semillero a las actividades impulsadas por ANAPO para promover la transferencia de tecnología y acercar a los productores las alternativas disponibles para mejorar la productividad.
El dirigente expresó su confianza en que las próximas campañas permitan recuperar la superficie sembrada y volver a niveles cercanos a las 100.000 o 110.000 hectáreas de trigo en la región.
Bajo uso de semilla certificada
Uno de los principales desafíos identificados por Asosemillas es el reducido uso de semilla certificada. Según Pellegrino, menos del 30% de la superficie cultivada utiliza este tipo de semilla, mientras que la mayoría de los agricultores continúa reservando parte de su grano cosechado para volver a sembrarlo.

El dirigente explicó que esta práctica limita el potencial productivo, ya que el grano almacenado no siempre presenta una buena germinación ni garantiza pureza genética.
En contraste, indicó que la semilla certificada ofrece trazabilidad, respaldo técnico y calidad genética, además de evitar mezclas varietales que dificultan las labores de cosecha y reducen la uniformidad de los cultivos.
Pellegrino añadió que el sector semillero continúa incorporando nuevas variedades, una de las cuales fue presentada durante el evento como parte de los esfuerzos para ofrecer materiales cada vez más competitivos.
Factores que desalentaron la siembra
El presidente de Asosemillas atribuyó la reducción del área sembrada a varios factores que afectaron la rentabilidad del cultivo. Entre ellos mencionó los malos resultados obtenidos durante las primeras etapas de la campaña anterior, situación que provocó importantes pérdidas económicas para los productores.
A ello se sumó la salida de EMAPA del mercado de compra de trigo, lo que dejó a los agricultores sin un precio de referencia antes de iniciar la siembra. Esta incertidumbre, explicó, influyó en la decisión de reducir la superficie cultivada.
Pellegrino señaló además que los precios actualmente ofrecidos por la industria se encuentran por debajo de las expectativas del sector, incluso en un contexto de menor oferta debido a la caída del área sembrada.
No obstante, manifestó su confianza en que las condiciones cambien en la próxima campaña y permitan recuperar el interés de los productores por el cultivo, favoreciendo una mayor superficie de siembra y una mejor rentabilidad para el sector triguero.
Fuente: Pedro Pellegrino
Redacción: Publiagro




















