miércoles, julio 15, 2026
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Rabia bovina pone en alerta a Tarija: Senasag confirma un caso y productores denuncian mortandad

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Rabia bovina amenaza al hato tarijeño/ Foto: Internet
Rabia bovina amenaza al hato tarijeño/ Foto: Internet

El Senasag confirmó un caso positivo en la comunidad de El Portillo e instruyó la vacunación del ganado, mientras productores denuncian un incremento de la mortandad y reclaman mayores acciones de prevención y control

La confirmación de un caso de rabia bovina en la comunidad de El Portillo, provincia Cercado, encendió las alertas sanitarias en el departamento de Tarija, donde los productores ganaderos aseguran que la enfermedad ha provocado una creciente mortandad de animales y cuantiosas pérdidas económicas, situación que los llevó a declararse en estado de emergencia.

El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) informó que una vaca murió a causa de rabia bovina tras la confirmación laboratorial del diagnóstico. Como respuesta inmediata, la institución activó el protocolo sanitario correspondiente e instruyó la vacunación antirrábica del ganado en la zona afectada para evitar la propagación del virus.

Asimismo, recomendó a los productores reportar de manera inmediata cualquier caso sospechoso y cumplir con las medidas de prevención establecidas por la autoridad sanitaria.

La rabia bovina es una enfermedad viral de alta letalidad que afecta al sistema nervioso central de los animales y es transmitida principalmente por el murciélago hematófago (Desmodus rotundus), conocido por alimentarse de sangre. Una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad tiene una mortalidad cercana al 100 %, por lo que la vacunación preventiva constituye la herramienta más eficaz para proteger al hato ganadero.

Especialistas señalan que durante las temporadas de sequía y bajas temperaturas suele incrementarse el riesgo de ataques de murciélagos hematófagos, debido a que la escasez de alimento modifica sus patrones de búsqueda de presas. Además, el desplazamiento del ganado hacia otras zonas para enfrentar la falta de pasturas puede exponer a los animales a áreas con mayor presencia de estos transmisores, aumentando el riesgo de contagio.

«Hay mucha mortandad de ganado en toda la provincia. Recién los productores han empezado a vacunar por iniciativa propia y eso ha frenado un poco la propagación, pero el daño ya está hecho»

productores denuncian mortandad/ Foto: Internet
productores denuncian mortandad/ Foto: Internet

En este contexto, los productores ganaderos de la provincia Cercado denunciaron un incremento sostenido de los casos de rabia bovina y aseguraron que la enfermedad comenzó a expandirse desde el año pasado, intensificándose durante el primer trimestre de la presente gestión.

El dirigente campesino José Soruco afirmó que la ausencia de campañas preventivas oportunas permitió el avance de la enfermedad.

«Hay mucha mortandad de ganado en toda la provincia. Recién los productores han empezado a vacunar por iniciativa propia y eso ha frenado un poco la propagación, pero el daño ya está hecho», manifestó.

Soruco cuestionó la falta de acciones coordinadas por parte de las instituciones responsables de la sanidad animal y señaló que los productores no recibieron alertas oportunas para prevenir el brote.

Asimismo, comparó la situación de Cercado con la provincia de Uriondo, donde, según indicó, el municipio y la Subgobernación ejecutaron campañas de vacunación. En Cercado, aseguró, existen recursos contemplados en el Plan Operativo Anual (POA), pero no se habrían implementado acciones concretas para enfrentar la emergencia sanitaria.

El dirigente también explicó que la enfermedad afecta tanto a comunidades cercanas a la ciudad como a zonas más alejadas, donde el ganado fue trasladado para afrontar el invierno y terminó expuesto al virus. Aunque no existe un registro oficial de animales muertos, sostuvo que la mortandad se reporta en distintas comunidades de la provincia.

Respecto al manejo de los animales fallecidos, advirtió que muchos productores carecen de mecanismos adecuados para su disposición final, por lo que los cadáveres permanecen en el campo y son consumidos por aves silvestres. Si bien estas aves no transmiten la enfermedad, las autoridades sanitarias recomiendan la eliminación segura de los animales muertos mediante entierro profundo o incineración, con el fin de evitar riesgos sanitarios y ambientales.

Los ganaderos también cuestionaron las dificultades para acceder a las vacunas antirrábicas. Según Soruco, además del costo aproximado de Bs 4 por dosis, los productores deben tramitar autorizaciones ante el Senasag y presentar documentación actualizada del registro ganadero, requisitos que, a su juicio, retrasan la inmunización del hato.

«Lejos de ayudarnos, nos ponen trabas. Nosotros deberíamos poder comprar la vacuna directamente y salir a inmunizar nuestro ganado», expresó.

Finalmente, los productores solicitaron a las autoridades nacionales, departamentales y municipales asumir un papel más activo en el control de la enfermedad, fortaleciendo las campañas de vacunación, la vigilancia epidemiológica y el monitoreo de colonias de murciélagos hematófagos, considerando que la rabia bovina representa no solo una amenaza para la producción pecuaria, sino también un riesgo para la salud pública por tratarse de una enfermedad zoonótica.

Fuente: José Soruco, Red Comunicación del Sur

Redacción: Publiagro