
La porcicultura colombiana ha experimentado una profunda transformación durante la última década, consolidándose como uno de los sectores agropecuarios con mayor aporte a la economía del país gracias a un proceso de modernización, empresarialización y fortalecimiento de la productividad.
Así lo afirmó Jeffrey Fajardo, presidente ejecutivo de Porkcolombia, quien explicó que el trabajo desarrollado por los productores permitió mejorar los indicadores productivos y ampliar el consumo interno de carne de cerdo.
«Un ejercicio de empresarialización y de transformación de un sector que apuntó a una transformación de sus parámetros productivos, que apuntó a mejorar e incrementar el consumo de los hogares, y que hoy en día, gracias al esfuerzo de los productores en Colombia, el sector porcícola resulta situándose en el top 3 de los mejores generadores de valor agregado del agro colombiano», destacó.
Apertura de mercados internacionales
Fajardo señaló que uno de los principales objetivos de Porkcolombia ha sido la apertura de nuevos destinos comerciales para la carne de cerdo colombiana, estrategia que ha permitido sentar las bases para el crecimiento de las exportaciones.
«Nosotros tenemos hoy en día un recorrido durante esta década gracias al cual tenemos ya abierto el mercado de Filipinas, el mercado de Singapur, el mercado de Hong Kong, de Costa de Marfil, de Ghana, Cuba, algunos productos para Chile, de manera que lo primero que hicimos fue tener la habilitación de mercados que nos permitiera, digamos, pensar en una exportación hacia ellos», indicó.
Agregó que, de forma paralela, el sector trabaja en consolidar una oferta exportable capaz de responder a las exigencias internacionales.
«Lo que está pasando en paralelo es la adaptación, la creación de una oferta exportable que nos permita ampliar la demanda agregada y exportaciones, y nos permita entonces aprovechar lo que significa tener más consumo, no solo el consumo local, sino el consumo de otros países», sostuvo.

«Un ejercicio de empresarialización y de transformación de un sector que apuntó a una transformación de sus parámetros productivos, que apuntó a mejorar e incrementar el consumo de los hogares, y que hoy en día, gracias al esfuerzo de los productores en Colombia, el sector porcícola resulta situándose en el top 3 de los mejores generadores de valor agregado del agro colombiano»


La genética, uno de los pilares de la competitividad
El ejecutivo destacó que el desarrollo genético ha sido un factor determinante para elevar la eficiencia productiva de la porcicultura colombiana.
«Los esfuerzos que hacen los productores intragranja son esfuerzos muy grandes. El cuidado de las razas genéticas es absoluto», afirmó.
Asimismo, explicó que Colombia cuenta con importantes núcleos de mejoramiento genético que permiten mantener altos estándares de producción.
«En Colombia, el cuidado de los núcleos productivos genéticos es absoluto. Tenemos el desarrollo de núcleos genéticos para prácticamente todas las razas significativas de porcicultura en el mundo, y se cuida mucho la calidad genética de los animales para poder generar parámetros productivos, estándares productivos de mejor nivel cada vez y poder llegar incluso a tener costos de producción que nos permitan competir justamente en esos mercados internacionales», señaló.
El desafío de los costos de producción
Pese a los avances alcanzados, Fajardo reconoció que Colombia enfrenta importantes limitaciones para competir en igualdad de condiciones con potencias porcícolas como Estados Unidos y Brasil.
«La gran diferencia que tienen esos dos países, Estados Unidos y Brasil, es que se autoabastecen de la materia prima esencial para la producción de alimento balanceado. Ambos países producen soya y maíz en condiciones voluminosas. De hecho, son los grandes exportadores al mundo de estas materias primas», explicó.
Añadió que esa disponibilidad de granos les otorga una ventaja competitiva tanto por costos como por logística.
«Colombia no tiene esas condiciones. Colombia importa 10 de las 11 millones de toneladas que importa de maíz y soya; de manera que somos altamente dependientes de las importaciones de materia prima, y la posibilidad de que ampliemos esa capacidad productiva pasa por muchas cosas, especialmente por temas de bienes públicos, porque la producción de maíz y soya en Colombia, que es incipiente, se hace en lugares muy lejanos de las zonas de producción y con condiciones logísticas impresionantemente difíciles», manifestó.
Fortalecer la institucionalidad y la integración del sector
Como mensaje para los productores de la región, el presidente ejecutivo de Porkcolombia destacó que el fortalecimiento institucional y la visión empresarial son fundamentales para asegurar el crecimiento sostenible de la actividad.
«Primero es que la unión hace la fuerza definitivamente», afirmó al referirse a la importancia de consolidar la institucionalidad y mantener un diálogo permanente con los gobiernos.
Asimismo, remarcó que «el fortalecimiento de la institucionalidad es vital» para impulsar proyectos de largo plazo que beneficien al sector.
Finalmente, señaló que otro de los grandes retos es avanzar hacia una mayor integración de la cadena productiva.
«Empezar a transitar hacia una total empresarización de las actividades, hacia una integración en diferentes eslabones de la cadena para poder capturar valor de la mesa que hoy en día muchos porcicultores no capturan porque llegan solamente a ser productores de animales», concluyó.
Fuente: Jeffrey Fajardo
Redacción: Publiagro


















