La médico veterinaria Eliana Icochea advierte que la bioseguridad y la separación de lotes son claves para reducir su impacto en la producción avícola

Doctora Eliana Icochea/ Foto: Publiagro
Doctora Eliana Icochea/ Foto: Publiagro

La coriza infecciosa es una enfermedad respiratoria de origen bacteriano considerada endémica en las aves de postura comercial en todo el mundo, debido a la capacidad del agente causal de persistir en el organismo una vez que infecta al ave, generando infecciones permanentes y recurrentes dentro de los planteles avícolas.

La médico veterinaria Eliana Icochea explicó que esta patología se caracteriza por provocar signos clínicos respiratorios como dificultad para respirar, debilidad, decaimiento e inflamación del seno infraorbitario, conocida comúnmente como “hinchazón de la cara”. En aves en etapa de producción, la enfermedad puede ocasionar además una marcada disminución en la postura de huevos, generando importantes pérdidas económicas para el productor.

Persistencia del agente y limitaciones del tratamiento

La especialista precisó que, si bien el tratamiento con antibióticos permite controlar los signos clínicos, no elimina completamente la bacteria del organismo, ya que esta permanece alojada en el epitelio respiratorio del ave.

¨Esta condición convierte a los lotes afectados en portadores permanentes, facilitando la transmisión a aves susceptibles que no cuentan con inmunidad, especialmente cuando existe proximidad entre lotes o deficiencias en las medidas de bioseguridad¨.

Icochea señaló que la enfermedad adquiere mayor relevancia en sistemas de producción de múltiples edades, donde conviven aves jóvenes, en levante y en postura dentro de una misma granja.

¨Esta condición incrementa significativamente el riesgo de contagio y dificulta su control sanitario, ya que las aves adultas pueden convertirse en una fuente constante de infección para las más jóvenes¨.

¨La vacunación contra la coriza debe considerarse una medida obligatoria dentro de los programas sanitarios de las aves de postura, y no una alternativa opcional¨

Coriza infecciosa provoca fuertes pérdidas en granjas de postura/ Foto: Internet
Coriza infecciosa provoca fuertes pérdidas en granjas de postura/ Foto: Internet
Foto: Publiagro
Foto: Publiagro

Prevención mediante vacunación y manejo

En ese contexto, destacó que una de las principales estrategias de prevención es la vacunación durante la etapa de levante, mediante el uso de vacunas inactivadas aplicadas generalmente entre las 6 y 16 semanas de edad, además de refuerzos antes del ingreso a la fase de producción. No obstante, advirtió que estas medidas sólo resultan efectivas cuando se acompañan de estrictas condiciones de manejo y bioseguridad, especialmente evitando el contacto entre aves de distintas edades.

La veterinaria subrayó la importancia de implementar sistemas de crianza separados entre levante y postura, ya que esta práctica permite reducir significativamente la presión de infección y favorecer el desarrollo adecuado de la inmunidad antes del ingreso a producción.

¨La presencia de enfermedades concomitantes, como el micoplasma, puede agravar el cuadro clínico del coriza, aumentando la susceptibilidad de las aves y complicando su control dentro de los planteles avícolas¨.

Icochea agregó que la coriza infecciosa está ampliamente distribuida a nivel mundial y se encuentra presente en prácticamente todos los sistemas de producción de ponedoras, sin distinción de regiones, debido a la persistencia del agente causal y a la predominancia de sistemas de crianza de múltiples edades en diversos países.

La especialista mencionó que incluso en países con sistemas más tecnificados o zonificados, como Brasil o México, la enfermedad continúa presente, especialmente en aquellas zonas donde coexisten distintas etapas de producción avícola.

Prevención y control sanitario

Finalmente, enfatizó que la prevención de la enfermedad depende de la correcta implementación de programas de vacunación, el uso de biológicos de calidad y el estricto cumplimiento de protocolos sanitarios.

¨La vacunación contra la coriza debe considerarse una medida obligatoria dentro de los programas sanitarios de las aves de postura, y no una alternativa opcional¨.

El manejo adecuado del levante, la separación estricta de lotes por edad, el fortalecimiento de la bioseguridad y el control de enfermedades concurrentes son, según la especialista, pilares fundamentales para reducir el impacto de la coriza infecciosa y proteger la productividad del sector avícola.

Fuente: doctora Eliana Icochea 

Redacción: Publiagro