Productores denuncian crisis económica, alimentos retenidos y daños a la imagen comercial de Bolivia

A 25 días de bloqueos de carreteras en el país, los sectores pecuarios, porcicultor y ganadero enfrentan pérdidas económicas millonarias, dificultades logísticas y riesgos para el abastecimiento interno y las exportaciones. Productores advierten que la interrupción de rutas está afectando gravemente la cadena de suministro, provocando incumplimientos comerciales y debilitando la imagen de Bolivia en mercados internacionales.

El presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), Alex Justiniano, informó que el sector deja de generar más de un millón y medio de dólares diarios debido a la paralización del transporte y las restricciones en las carreteras.

“El sector, la industria que exporta la carne, tiene los camiones con el producto que se exporta, varados en medio camino, eso qué significa, que se corta la cadena de suministro, se corta la seriedad del país, se corta la seriedad de los bolivianos en hacer llegar nuestros productos en los tiempos y los cronogramas establecidos”, manifestó.

Justiniano alertó que esta situación no solo afecta a los productores y a la industria exportadora, sino también la credibilidad del país frente a los compradores internacionales.

“Sabemos de que ese tipo de cosas ponen en entredicho al Estado boliviano, en entredicho la seriedad que tienen como productores”, sostuvo.

Asimismo, remarcó que el esfuerzo realizado durante años para abrir mercados internacionales podría verse comprometido si continúan los retrasos en las entregas.

“No solo nosotros como productores, sino que la industria que es la que ha puesto todo el esfuerzo para poder llegar con nuestros productos a los mercados internacionales”, afirmó.

Según explicó el dirigente, actualmente entre 30 y 35 contenedores permanecen varados en las carreteras, con más de 500 toneladas de carne bovina que no pueden llegar a los puertos del norte de Chile, desde donde se realizan las exportaciones hacia distintos mercados internacionales.

“La gente está muriéndose de hambre. Hay ciudades como La Paz, como Oruro, como Potosí que en este momento no hay qué comer. Y nosotros les preguntamos a los bloqueadores ¿cuándo vamos a trabajar? Tenemos el país de mal en peor, el país está sumido en una crisis no solamente económica, sino política y social”

El sector teme que los incumplimientos en los cronogramas de entrega puedan generar sanciones comerciales, pérdida de confianza de los compradores e incluso la reducción o cancelación de contratos de exportación.

Sector porcicultor denuncia pérdidas y crisis alimentaria

Por otro lado, el representante de la Asociación Departamental de Porcicultores (ADEPOR), Jorge Méndez, expresó su preocupación por el impacto económico y social que están generando los bloqueos, calificando de “criminales” a quienes impiden el paso de alimentos y productos esenciales.

“La gente está muriéndose de hambre. Hay ciudades como La Paz, como Oruro, como Potosí que en este momento no hay qué comer. Y nosotros les preguntamos a los bloqueadores ¿cuándo vamos a trabajar? Tenemos el país de mal en peor, el país está sumido en una crisis no solamente económica, sino política y social”, expresó con molestia.

De acuerdo con datos proporcionados por Méndez, el sector porcicultor pierde aproximadamente un millón y medio de bolivianos por cada día de bloqueo. Tras 25 días de conflicto, las pérdidas acumuladas son millonarias y podrían alcanzar los 45 millones de bolivianos si la situación se prolonga durante un mes completo.

El dirigente también cuestionó la situación económica del país y responsabilizó al Gobierno por la falta de soluciones estructurales.

“El país no está quebrado, el que está quebrado es el gobierno. Si el gobierno tuviera condiciones para que los dólares llegaran a los bancos, téngalo por seguro que ya hubiéramos resuelto el problema de los dólares”, manifestó.

Los sectores productivos advierten que la continuidad de los bloqueos no solo amenaza la economía agropecuaria y pecuaria, sino también la seguridad alimentaria, el abastecimiento de alimentos y la estabilidad de miles de empleos vinculados a las cadenas productivas del país.

Fuente: Alex Justiniano

Redacción: Publiagro