La necropsia en gallinas de larga vida —también conocidas como gallinas de postura prolongada o aves de ciclo extendido— se ha consolidado como una herramienta diagnóstica fundamental dentro de la avicultura moderna. Su aplicación es especialmente relevante en sistemas productivos donde las aves permanecen por más tiempo en producción, con el objetivo de optimizar costos, mejorar la eficiencia y evaluar el desempeño sanitario del plantel.
¿Qué es la necropsia en gallinas de larga vida?
La necropsia consiste en el examen post mortem detallado de las aves, orientado a identificar las causas de enfermedad, disminución en la producción, mortalidad o envejecimiento productivo.
En el caso específico de gallinas de larga vida, este procedimiento permite analizar cómo el tiempo prolongado en producción influye en los órganos, el metabolismo y el rendimiento general del ave, brindando información clave para la toma de decisiones técnicas.
La doctora Mirtha Rivadeneira, gerente de Agroservet, explicó las particularidades de este tipo de evaluación:
“En el caso de las aves de vida larga, miramos otras cosas. Miramos el tema de sanidad, el tema de conformación, el peso, el engrase, miramos la formación de los folículos, un estudio diferente al que se le realiza a los pollos parrilleros”.
¿Qué se busca en la necropsia de gallinas de larga vida?
Durante la necropsia en este tipo de aves, se busca identificar alteraciones que puedan explicar caídas en la productividad o problemas sanitarios dentro del lote. Entre los hallazgos más frecuentes se encuentran la presencia de parásitos, inflamaciones hepáticas y posibles infecciones bacterianas.
“Muchas veces se encuentran parásitos que no debería haber, como las tenias. Si están las gallinas en piso, se pueden encontrar otro tipo de parásitos que son gusanos, a veces se encuentran inflamaciones a nivel del hígado, alguna contaminación bacteriana”.
Asimismo, la especialista resaltó la importancia de un seguimiento constante del estado sanitario del plantel, incluyendo la evaluación de la mortalidad diaria y la identificación de aves con signos clínicos anormales.
“Tenemos que realizar la evaluación, hacerle pruebas y evaluar la mortalidad diaria, por qué muere la gallina o también si hay presencia del ave enferma que está manifestando algún signo distinto que habitualmente no se tiene”.

Hallazgos más comunes en necropsias
En las gallinas de larga vida, la necropsia suele revelar una serie de alteraciones asociadas al desgaste productivo y al tiempo prolongado en postura:
- Desgaste del aparato reproductor
Se observa disminución del tamaño del ovario, regresión folicular y reducción en la calidad y consistencia de la postura.
- Hígado graso o congestionado
Relacionado con el alto nivel de producción sostenida durante largos periodos, lo que genera sobrecarga metabólica.
- Fragilidad ósea
Provocada por la constante movilización de calcio para la formación de la cáscara del huevo.
- Problemas intestinales crónicos
Se presentan alteraciones en la absorción de nutrientes y cambios en la microbiota intestinal.
- Lesiones respiratorias persistentes
Generalmente asociadas a enfermedades subclínicas acumuladas a lo largo del ciclo productivo.
Alteraciones en folículos ováricos
Un aspecto relevante dentro de la necropsia en estas aves es la evaluación de los folículos ováricos, donde pueden presentarse congestiones y hemorragias, especialmente en condiciones de estrés térmico.
En estos casos, se observa extravasación de sangre que provoca cambios de coloración y daño en la estructura folicular, afectando directamente la eficiencia reproductiva del ave.
Importancia estratégica de la necropsia
La necropsia en gallinas de larga vida no solo permite identificar patologías, sino que se constituye en una herramienta estratégica para mantener la productividad en sistemas de postura prolongada. Su uso adecuado facilita la anticipación de pérdidas, la optimización del manejo del lote y la toma de decisiones basadas en evidencia técnica, lo que contribuye a una producción más eficiente y sostenible.
Recomendación final: la bioseguridad como base del sistema
Finalmente, los especialistas recomiendan reforzar de manera permanente las medidas de bioseguridad en las granjas, considerándose no como un gasto, sino como una inversión esencial para la sostenibilidad del sistema productivo.
La bioseguridad permite mantener un estatus sanitario adecuado, reducir el riesgo de enfermedades y garantizar la salud de las aves, evitando pérdidas económicas y asegurando una mayor productividad en el tiempo.
Redacción: Publiagro


















