Su correcta gestión impulsa la economía circular, mejora la productividad agrícola y abre oportunidades de negocio

El purín es la mezcla de excrementos, de heces y de orina que se recoge en los sistemas de drenaje de las granjas porcinas. Se trata de un excelente fertilizante orgánico, ya que contiene una gran cantidad de los principales macronutrientes: nitrógeno, fósforo y potasio. Además, aporta otros nutrientes y materia orgánica en una forma química que es fácilmente absorbida por las plantas, lo que lo convierte en una fuente altamente eficiente de nutrición para los cultivos.

Oscar Toledano, director técnico de Rotecna, señala que este sistema representa uno de los mejores ejemplos de economía circular, ya que los animales se alimentan de cultivos que requieren fertilización, y posteriormente sus excreciones son reutilizadas para nutrir esos mismos cultivos.

¨Esto es lo más sostenible que puede haber, que es economía circular total¨, ya que se aprovechan al máximo los recursos dentro del mismo sistema productivo, reduciendo la generación de residuos y su impacto ambiental.

Sin embargo, este modelo no es completamente autosuficiente. Parte de los nutrientes se pierde en el proceso productivo, ya que quedan fijados en la carne que se comercializa. Por ello, no existe suficiente purín para fertilizar completamente los cultivos que alimentan a los animales, lo que obliga a complementar con fertilización externa.

Aun así, sigue siendo un sistema altamente sostenible, porque permite reutilizar subproductos dentro del mismo ciclo productivo sin generar impactos negativos en el medio ambiente.

Desafíos: desconexión entre ganadería y agricultura

Uno de los principales problemas actuales es la creciente especialización del sector agropecuario. La ganadería y la agricultura, que tradicionalmente estaban integradas, hoy funcionan de manera más separada. Según Toledano, esto ha generado un desconocimiento tanto en porcicultores como en agricultores.

¨Por un lado, los productores de cerdos se ven a sí mismos únicamente como productores de carne y no como generadores de fertilizantes orgánicos. Por otro, los agricultores, al no tener contacto directo con animales, desconocen las propiedades y el potencial del purín¨.

“Por un lado, los productores de cerdos se ven a sí mismos únicamente como productores de carne y no como generadores de fertilizantes orgánicos. Por otro, los agricultores, al no tener contacto directo con animales, desconocen las propiedades y el potencial del purín”

Ante esta situación, se destaca la importancia de la capacitación y la transferencia de conocimiento para cerrar esta brecha, informando a los productores sobre el valor económico del purín y enseñando a los agricultores su correcta aplicación.

Características del purín porcino

A diferencia de otros fertilizantes orgánicos más sólidos, el purín porcino tiene una particularidad importante: aproximadamente el 70% de su nitrógeno es de tipo amoniacal, similar al de la urea. Esto significa que es un nutriente de rápida absorción por las plantas.

Por esta razón, su aplicación debe realizarse en momentos específicos, cuando el cultivo se encuentra en su fase de máximo crecimiento vegetativo, para aprovechar al máximo su potencial.

Manejo eficiente y técnicas de mejora

El manejo adecuado del purín comienza con su correcta caracterización, es decir, medir cuánto nitrógeno, fósforo y potasio contiene en cada unidad. Con esta información, se puede ajustar la dosis según las necesidades del cultivo.

Uno de los desafíos es que el purín suele tener una relación elevada de fósforo respecto al nitrógeno, lo que puede generar sobrefertilización si se aplica únicamente en función del nitrógeno.

Para mejorar su eficiencia, se utilizan técnicas como la separación mecánica entre la fracción sólida y líquida. El sólido se comporta de manera similar a un estiércol convencional, mientras que el líquido actúa como un fertilizante de rápida disponibilidad, facilitando su transporte y aplicación, además de lograr un mejor equilibrio entre nutrientes.

Rentabilidad y oportunidad de negocio

El uso adecuado del purín no solo es beneficioso desde el punto de vista ambiental, sino también económico. Los costos asociados a su medición y tratamiento, como la separación mecánica, son significativamente menores en comparación con el valor que aporta como fertilizante.

Esto incrementa su valor en el mercado, ya que al estar mejor caracterizado y optimizado, los agricultores están dispuestos a pagar más por él. En este sentido, la correcta gestión del purín deja de ser un costo y se convierte en una oportunidad de negocio.

¨Un ejemplo claro de esto se observa en Estados Unidos, donde en regiones como Iowa, algunos agricultores construyen instalaciones de engorde no tanto para producir carne, sino para obtener purín como fertilizante a bajo costo. En estos casos, el cerdo pasa a ser un subproducto, mientras que el verdadero valor está en el purín¨.

Este escenario demuestra que, bien gestionado y aplicado, el purín tiene un enorme valor, y que los productores deben asumir el rol de educar a los agricultores sobre sus beneficios y potencial.

Redacción: Publiagro