
Productores reclaman precio justo y advierten sobre el impacto de la libre importación de soya transgénica

A mediados de marzo comienza la cosecha de soya y arroz en la zona norte del departamento de Santa Cruz, pero esta vez, según los productores, la principal preocupación no es el clima ni el combustible, sino el precio que la industria pagará por sus cultivos.
Juan Pablo Espinoza, presidente de la filial norte de ANAPO, señaló que esperan mantener una reunión con el presidente Rodrigo Paz durante su visita a Exposoya 2026, donde plantearán todos los problemas y pedidos del sector.
“Por ahora nos preocupa la libre importación de soya, porque ahora las industrias no van a querer pagar el precio que les pida el productor, nosotros hemos invertido mucho en la campaña para que no nos paguen un precio justo, lo mismo en el arroz el precio y el contrabando nos ha perjudicado hasta el punto que muchos productores han trabajado para pérdidas y eso nos preocupa”, declaró Espinoza.
El dirigente lamentó que, pese a las expectativas de una buena campaña, el trabajo de los productores podría verse afectado por factores externos al cultivo. “Por ahora todo el trabajo del productor va a ser en vano, porque la soya está oscilando entre 350 y 380. Nosotros solo en insumos agrícolas hemos gastado más de 300 dólares, pero también hemos gastado en diésel caro, vamos a quedar como deudores en vez de ganar”, explicó.

“Por ahora nos preocupa la libre importación de soya, porque ahora las industrias no van a querer pagar el precio que les pida el productor, nosotros hemos invertido mucho en la campaña para que no nos paguen un precio justo, lo mismo en el arroz el precio y el contrabando nos ha perjudicado hasta el punto que muchos productores han trabajado para pérdidas y eso nos preocupa”


Lo que inicialmente se proyectaba como una gran campaña de soya, impulsada por un acompañamiento favorable de las lluvias que prometía altos rendimientos, ahora genera preocupación por temas políticos y de mercado. Los productores reclaman que la soya que se está importando es transgénica y con biotecnología, pese a que en Bolivia todavía no se aprueba su acceso.
“Esa soya que van a importar es con biotecnología y a nosotros nos prohíben usar la biotecnología para producir y meten soya mediante decreto, eso más le vamos a exponer al presidente”, afirmó Espinoza, subrayando que este será uno de los temas centrales de la reunión con las autoridades.
El sector insiste en que la importación de soya transgénica podría desincentivar la producción nacional y afectar los ingresos de los agricultores locales, quienes ya enfrentan elevados costos de insumos y combustible. La preocupación no solo está en el precio, sino también en la competencia desigual con productos que utilizan biotecnología no autorizada en el país.
La expectativa de los productores es que durante Exposoya 2026 puedan plantear soluciones concretas y recibir garantías de que sus inversiones y trabajo en la campaña no se verán afectadas por políticas externas al campo, buscando asegurar un precio justo que refleje los costos y esfuerzos de los agricultores.

Redacción: Publiagro














