El INIAF y CIMMYT consolidan bancos de germoplasma y estrategias de mejoramiento genético para enfrentar una de las enfermedades más dañinas del trigo

El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), en colaboración estratégica con el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), ha avanzado de manera significativa en la evaluación de la «Plataforma de Fenotipado de Precisión». Este esfuerzo conjunto tiene como objetivo fortalecer los estudios y el control de la Pyricularia, considerada una de las enfermedades más destructivas que afectan la producción de trigo en Bolivia.
La Pyricularia, científicamente conocida como Pyricularia graminis-tritici, es un hongo que ataca hojas, tallos y espigas del trigo, provocando lesiones que disminuyen tanto el rendimiento como la calidad del grano. Las condiciones de alta humedad y temperaturas moderadas favorecen su desarrollo, por lo que su detección temprana y manejo adecuado son esenciales para proteger la producción agrícola.
En este marco, el experto del CIMMYT, Francisco López, brindó una capacitación especializada que se centró en áreas clave como «el mejoramiento genético, la identificación temprana de patologías y el manejo de equipos de laboratorio de alta tecnología». Estas actividades permiten a los investigadores bolivianos mejorar sus capacidades técnicas y científicas, fortaleciendo la lucha contra la enfermedad y asegurando cultivos más sanos y productivos.

“El mejoramiento genético, la identificación temprana de patologías y el manejo de equipos de laboratorio de alta tecnología”


El trabajo conjunto entre INIAF y CIMMYT se desarrolla en varias líneas estratégicas:
- Mejoramiento genético: Se evalúan y seleccionan variedades de trigo con «resistencia genética» a la Pyricularia, utilizando bancos de germoplasma y ensayos de fenotipado de precisión para identificar aquellas más adaptadas a las condiciones locales.
- Detección temprana: Se aplican pruebas moleculares y microscópicas que permiten identificar la presencia del hongo antes de que los síntomas sean visibles en el campo, facilitando un control más efectivo.
- Control integrado de la enfermedad: Se combinan prácticas culturales, como rotación de cultivos y manejo de residuos, con el uso estratégico de fungicidas y adaptaciones en el manejo agrícola para reducir la humedad que favorece al hongo.
- Capacitación y transferencia tecnológica: Técnicos y productores reciben formación para aplicar correctamente estas estrategias, usando herramientas de laboratorio, monitoreo y manejo integrado, asegurando que las prácticas de control lleguen efectivamente a los campos.
- Investigación aplicada y colaboración internacional: Los proyectos incluyen la consolidación de viveros internacionales, ensayos en diferentes condiciones climáticas y alianzas estratégicas que permiten generar trigo con «alta sanidad vegetal y mayor productividad», contribuyendo directamente a la seguridad y soberanía alimentaria del país.
Gracias a estas iniciativas, Bolivia refuerza su compromiso con la investigación agrícola de punta, asegurando que la producción de trigo sea más resistente, sostenible y capaz de enfrentar los retos sanitarios y productivos del futuro.

Redacción: Publiagro














