El monitoreo con trampas en Betanzos, Ckochas, Vitichi y Cotagaita busca anticipar brotes de la plaga y preservar el estatus fitosanitario de los valles productivos del departamento

El control fitosanitario vuelve a ocupar un lugar central en la agenda productiva de Potosí. El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) desplegó un operativo de monitoreo de mosca de la fruta en rutas de trampeo de los municipios de Betanzos, Ckochas, Vitichi y Cotagaita, con el objetivo de preservar la sanidad vegetal y prevenir la introducción o dispersión de esta plaga de alto impacto económico.

Las tareas fueron dirigidas por la jefatura departamental del SENASAG y ejecutadas por técnicos de Sanidad Vegetal, en coordinación con los gobiernos municipales. El enfoque es preventivo: instalar y revisar trampas en puntos estratégicos para detectar la presencia de adultos antes de que se conviertan en un brote que afecte a la producción.

Una plaga que amenaza la fruta

La mosca de la fruta (géneros Ceratitis y Anastrepha) es una de las plagas más dañinas para la fruticultura. Ataca directamente al fruto, donde la larva se alimenta de la pulpa, provocando pudrición, caída prematura y rechazo comercial. En regiones donde no hay control, las pérdidas pueden superar el 30 % del volumen cosechado, además de cerrar mercados por restricciones fitosanitarias.

En Potosí, los valles interandinos concentran la producción frutícola del departamento. Municipios como Betanzos y Cotagaita destacan por durazno y uva; Vitichi por durazno y manzana; y Ckochas por frutales de valle y cultivos asociados. Estas zonas abastecen mercados locales y regionales, por lo que mantenerlas libres de plagas es una condición para sostener ingresos de pequeños y medianos productores.

Incidencia productiva en el departamento

La fruticultura potosina, aunque no es la mayor a nivel nacional, cumple un rol estratégico en la diversificación productiva. Los valles aportan fruta fresca en temporadas clave y generan empleo rural. La presencia de mosca de la fruta podría traducirse en menor calidad, caída de precios y aumento de costos por control químico, lo que golpea la rentabilidad.

“La detección temprana de la mosca de la fruta es clave para evitar pérdidas en durazno, manzana y uva, pilares de la economía frutícola potosina”

Trampas para moscas en el cultivo de naranja / Foto: Internet
Trampas para moscas en el cultivo de naranja / Foto: Internet

El monitoreo permite construir mapas de riesgo y definir acciones puntuales: si se detecta la plaga, se activa un manejo integrado que combina trampas masivas, recolección de fruta caída, control cultural y, solo cuando es necesario, aplicaciones químicas dirigidas. Este enfoque reduce el uso indiscriminado de insecticidas y protege al consumidor.

Trabajo coordinado

Desde la dirección ejecutiva del SENASAG se enfatiza que estas acciones garantizan no solo la producción, sino también la seguridad alimentaria y la calidad de los productos que llegan al mercado. La coordinación con municipios es clave para cubrir comunidades productoras y sensibilizar a los agricultores sobre prácticas básicas: limpieza de huertos, eliminación de frutos infestados y respeto a las fechas de cosecha.

Para el productor, la vigilancia tiene un valor concreto: evita que la plaga se instale y obliga a tratamientos más costosos. Para el mercado, significa fruta con mejor presentación y menor riesgo sanitario.

Perspectiva agropecuaria

La experiencia regional muestra que donde el monitoreo se sostiene en el tiempo, la incidencia de la mosca se mantiene en niveles bajos y manejables. En cambio, cuando se interrumpe la vigilancia, los brotes reaparecen y los costos se disparan. En ese sentido, el operativo en Potosí es una señal positiva de política pública orientada a proteger a los fruticultores.

La sanidad vegetal no es un tema aislado: es parte de la competitividad. Para los municipios productores, mantener su estatus fitosanitario es tan importante como mejorar rendimientos. La mosca de la fruta no solo afecta la cosecha actual; compromete la posibilidad de acceder a nuevos mercados en el futuro.

En síntesis, el monitoreo implementado por el SENASAG en los valles de Potosí apunta a blindar una producción sensible y de alto valor social. La prevención hoy es la diferencia entre una campaña estable y una crisis frutícola mañana.

Redacción: Publiagro