
CIAT impulsa ensayos con fungicidas biológicos para enfrentar patógenos de suelo
La agricultura moderna enfrenta el desafío de producir más alimentos sin comprometer los recursos naturales. En ese contexto, el biocontrol se consolida como una práctica clave dentro del manejo integrado de plagas (MIP), al aprovechar los propios mecanismos de la naturaleza para equilibrar los ecosistemas agrícolas y reducir la dependencia de productos sintéticos.
La ingeniera Gabriela Ayala, responsable del Laboratorio de Fitopatología del CIAT, explica cómo el biocontrol ha ido ganando espacio en la agronomía. El biocontrol —también llamado control biológico o bioprotección— es un enfoque que emplea organismos vivos, como microorganismos, insectos o compuestos de origen natural, para el control de poblaciones de plagas, malezas y enfermedades en la agricultura.
¨La idea del biocontrol es reducir la utilización de pesticidas químicos, mejorar la sostenibilidad y proteger el medio ambiente y aprovechando las ventajas de este biocontrol y empleando ciencia y tecnología, es que se han diseñado productos en base a estos seres¨.
Enemigos naturales
En el marco del biocontrol, los enemigos naturales son organismos vivos que regulan de manera natural las poblaciones de plagas en los cultivos. Constituyen una pieza fundamental del manejo integrado de plagas, ya que permiten disminuir el uso de insecticidas químicos, mantener el equilibrio ecológico y promover una producción más sostenible.
Entre los principales enemigos naturales se encuentran:
- Avispas parasitoides de pulgones.
- Especies que atacan larvas de orugas.
- Mariquitas (coccinélidos), que se alimentan de pulgones.
- Crisopas, cuyas larvas devoran pulgones, trips y mosca blanca.
- Arañas, que capturan diversos insectos en el cultivo.
- Escarabajos depredadores.

“Hay que destacar que con los biológicos el control no es inmediato y le toma algunos días a estos microorganismos benéficos desarrollarse y empezar a colonizar pero si hay un efecto de control en el pasar de los días”


Patógenos
Otra categoría importante son los patógenos, es decir, microorganismos que causan enfermedades en las plagas. Entre ellos destacan:
- Trichogramma, que controla huevos de lepidópteros.
- Bacillus thuringiensis (Bt), bacteria que afecta orugas
- Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae, hongos que infectan insectos.
- Virus específicos para determinadas plagas.
Importancia para la agricultura boliviana
Organismos internacionales como la FAO señalan que el control biológico es una herramienta clave para promover un enfoque de producción agrícola sostenible y segura. A largo plazo, permite mantener bajo control las poblaciones de plagas y enfermedades sin los efectos nocivos que pueden generar otros métodos, como el manejo exclusivamente químico.
¨En nuestro país en los últimos años debido al uso indiscriminado de agroquímicos se ha presenciado una evidente resistencia a los plaguicidas por parte de los patógenos causantes de enfermedades y es allí donde tenemos que reflexionar que su mal uso puede traernos problemas¨.
En ese sentido, el control biológico se presenta como una alternativa que, además de reducir costos, ofrece beneficios sostenibles en el tiempo.
Inoculantes como biocontrol
La ingeniera explica que en el CIAT trabajan con inoculantes biológicos elaborados a partir de bacterias benéficas y la crianza de insectos beneficiosos como el Trichogramma.
¨Desde mi área que es la fitopatología, se están realizando ensayos in vitro de laboratorio para comparar la efectividad de fungicidas de tratamientos de semillas de origen químico vs. Los fungicidas biológicos en este caso en base al hongo biológico trichogramma y la bacteria bacilus que controlan fitopatógenos y yo los he estado realizando en diferentes fitopatógenos de semillas de soya¨.
En base a estos ensayos, Ayala explica que algunos productos químicos de tratamiento de semillas aún mantienen efectividad frente a ciertos hongos fitopatógenos evaluados. Sin embargo, en el caso de patógenos como Fusarium, Macrophomina o Pythium —causantes de enfermedades radiculares y de suelo, de difícil control—, los fungicidas de origen biológico mostraron porcentajes de control superiores en comparación con los químicos.
¨Hay que destacar que con los biológicos el control no es inmediato y le toma algunos días a estos microorganismos benéficos desarrollarse y empezar a colonizar pero si hay un efecto de control en el pasar de los días¨.
De esta manera, el biocontrol avanza como una herramienta científica y tecnológica que busca transformar el manejo sanitario de los cultivos hacia sistemas más equilibrados, resilientes y sostenibles.

Redacción: Publiagro














