
Comunidades y sembradíos de arroz y soya quedan anegados mientras lluvias intensas siguen desbordando ríos en Bolivia, con cifras alarmantes de familias afectadas y daños productivos
El desbordamiento del Río Grande en la localidad de El Puente, provincia de Guarayos, ha dejado a varias comunidades bajo el agua y ha generado la preparación de una declaratoria de desastre municipal, informaron autoridades locales. Se estima que más de 3.000 hectáreas de sembradíos de arroz y soya se encuentran anegadas, afectando directamente a unas 200 familias que viven de la agricultura en la zona. (Fuente: nota de prensa)
El concejo municipal, encabezado por Filemón Mamani, explicó que el rebalse se produjo a raíz de continuas lluvias intensas de la semana pasada, saturando los cauces y erosionando zonas agrícolas, lo que obliga a muchos productores a buscar asistencia del Gobierno central dado que el municipio no cuenta con recursos suficientes para responder a la emergencia.
“Al declararnos en Estado de emergencia, esperamos la ayuda del Gobierno para llegar con apoyo a la zona, debido a que El Puente es un municipio de escasos recursos económicos”, indicó Mamani, mientras vecinos acondicionan sacos de arena y revisan daños en viviendas y terrenos productivos.
Una crisis nacional que sigue acumulándose
Las inundaciones en El Puente no son un caso aislado. En los últimos días, las intensas lluvias han desbordado ríos y provocado graves daños en distintas partes de Bolivia, afectando a miles de personas y obligando a declarar alertas y estados de emergencia en varias regiones.
Según reportes meteorológicos y de Defensa Civil, todas las regiones del país se encuentran en alerta por crecidas de ríos y posibles inundaciones tras un temporal que ha superado los promedios habituales de la temporada lluviosa. La Senamhi emitió alertas de prioridad naranja y roja por el riesgo de desbordes en numerosos departamentos, incluido Santa Cruz y Beni.
En semanas recientes, se han contabilizado más de 126.000 familias afectadas por inundaciones en diferentes departamentos, con decenas de miles en situación de desastre y miles de viviendas dañadas o destruidas.
Particularmente en Santa Cruz, el desborde de ríos como el Piraí ha generado tragedias humanas en El Torno y zonas aledañas: se reportaron al menos siete fallecidos y decenas de desaparecidos, además de comunidades completamente inundadas, lo que obliga a evacuar y coordinar esfuerzos de rescate.
“Las inundaciones recientes no solo golpean al Beni, también se suman a una ola de ríos desbordados en todo el país, profundizando pérdidas agrícolas y vulnerabilidad rural”

Inundaciones de 2025 y sus efectos en la agricultura cruceña
La temporada de lluvias de 2025 dejó una huella significativa en Santa Cruz, una de las regiones productivas más importantes del país. En Beni, el desbordamiento del río Mamoré y otros cauces afectó extensas áreas agrícolas, con estimaciones que hablan de medio millón de hectáreas impactadas por anegamientos, reduciendo rendimientos y generando incertidumbre en cultivos de arroz, maíz y soya.
Este escenario provocó que el Gobierno nacional declarara emergencia y desastre nacional, movilizando recursos y asistencia para mitigar las pérdidas. El sector agropecuario demandó sistemas de alerta temprana y una mejor infraestructura para drenajes y defensas fluviales que puedan enfrentar episodios de lluvias extremas como los ocurridos.
Impacto local: arroz y soya sumergidos
En El Puente, las extensas zonas afectadas son principalmente sembradíos de arroz y soya, cultivos que en esta época están en fases cruciales de madurez o cosecha. El agua acumulada reduce la calidad del grano, aumenta la incidencia de enfermedades y puede poner en riesgo el rendimiento general de la campaña 2026.
Para agricultores como muchos de los integrantes de comunidades afectadas, el daño no solo significa pérdida de ingresos, sino también la destrucción de infraestructura, caminos internos y el peligro de que sus tierras requieren meses de recuperación.
“El río ha cambiado de cauce en varios puntos, arrastrando postes, cercas y cultivos. La sensación de impotencia es grande”, relata uno de los productores afectados, mientras analiza alternativas de drenaje o rotación de cultivos para próximas campañas.
Además, la afectación de estos cultivos tiene impacto en otras cadenas productivas, pues el arroz y soya forman parte de la base alimentaria, de forraje para ganado y de insumos para industrias locales.
Perspectiva y medidas urgentes
Especialistas en gestión de riesgos climáticos sostienen que fenómenos extremos como los ocurridos en Bolivia reflejan patrones más volátiles en la temporada de lluvias, asociados tanto a variabilidad climática como a cambios en la cobertura de tierras y sistemas hídricos. Esto hace imperativo fortalecer las redes de alerta temprana, sistemas de drenaje, canales de riego y capacidad de respuesta municipal y nacional para mitigar años futuros.
Para las comunidades de El Puente, la declaración de emergencia es solo el primer paso. Tras el agua que todavía no cede por completo, viene la evaluación de daños, la rehabilitación de suelos y la apuesta por implementar medidas de prevención que permitan que las futuras crecidas no vuelvan a arrasar con siembras y esperanzas.

Redacción: Publiagro













