
Las exportaciones de carne encadenan cifras históricas en 2024 y 2025, con China como principal destino y nuevos mercados abiertos para expandir la presencia de la proteína boliviana
La producción y comercialización de carne bovina se ha convertido en uno de los sectores agroalimentarios más dinámicos de Bolivia. Tras un crecimiento sostenido en los últimos años, el sector exportador ha alcanzado cifras récord en 2025, consolidando su posición en mercados internacionales, especialmente Asia. La expansión y diversificación de destinos auguran un futuro promisorio para la proteína animal boliviana.
Según un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), las exportaciones de carne bovina de Bolivia alcanzaron los $us 203,1 millones en 2025, superando los $us 189,3 millones de 2024. Esta cifra —que representa un incremento de más de $us 13,8 millones— evidencia la consolidación de un sector que ha fortalecido su capacidad exportadora incluso ante restricciones temporales por decisiones gubernamentales pasadas.
Crecimiento en cifras: 2024 vs. 2025
En 2024, las ventas externas mostraron un crecimiento sólido. Datos procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) indican que el valor total de las exportaciones de carne bovina y sus derivados superó los $us 245 millones, con un incremento del 24 % en valor y del 41 % en volumen respecto a 2023.
Para 2025, el récord declarado por el INE reafirma una tendencia al alza en el valor exportado, consolidando así a la carne de res boliviana como un producto competitivo y demandado internacionalmente. Aunque las cifras totales se presenten variando según corte de año y fuentes específicas, la tendencia de crecimiento es consistente.
Exportaciones de carne bovina (Valor en millones de USD)

Principales destinos de la carne boliviana
El mercado internacional ha dado claras señales de consolidación. China se erige como el principal destino de la carne boliviana, absorbiendo aproximadamente el 74 % de las exportaciones en 2025, seguido por otros países como Rusia, Perú, Ecuador y Vietnam. Asimismo, se realizan esfuerzos para abrir el mercado de Egipto, considerado un destino estratégico para expandir la oferta exportable.
Este resultado se da luego de años de trabajo sanitario: la exportación de carne bovina hacia China comenzó en 2019 tras la firma de protocolos de inocuidad, y desde entonces el mercado asiático ha absorbido la mayor parte de los despachos bolivianos, consolidando una relación que sigue en expansión.
“La ganadería boliviana no solo crece en volumen, también consolida su inserción internacional con mercados exigentes y proyecciones que apuntan a duplicar ingresos en 2026”

Participación de mercados por destino (2025)

Cómo se expanden las oportunidades
Más allá de China, el sector ganadero boliviano ha ampliado horizontes. El país logró abrir el mercado de Egipto para carne bovina y pollo, con perspectivas de exportar volúmenes significativos a ese destino en 2026. Esto augura una diversificación necesaria frente a la alta concentración en un sólo mercado regional, lo cual además puede ayudar a estabilizar precios y reducir la volatilidad del comercio exterior.
Las negociaciones con Chile para exportar productos cárnicos y lácteos también están en curso, lo que podría consolidar la presencia boliviana en Sudamérica y reforzar lazos comerciales con mercados consumidores más cercanos.
Proyecciones para 2026
Las proyecciones del sector son optimistas. Autoridades y actores productivos estiman que Bolivia podría casi duplicar el valor de exportaciones de carne bovina en 2026, apuntando a cifras del orden de los $us 400 millones, en gran parte gracias a la diversificación de mercados y al fortalecimiento de la cadena productiva y sanitaria.
Este crecimiento proyectado también depende de factores como:
- Ampliación de la capacidad frigorífica y de procesamiento.
- Consolidación de estándares sanitarios exigidos por mercados externos (Senasag y certificaciones internacionales).
- Cumplimiento de compromisos fitosanitarios en nuevos destinos.
- Construcción de cadenas logísticas que faciliten comercio eficiente y competitivo.
Desafíos y oportunidades
El crecimiento exportador no está exento de retos. Las autoridades todavía gestionan debates internos sobre cómo equilibrar el mercado doméstico con las necesidades de exportación, garantizando abastecimiento interno sin sacrificar competitividad exterior.
Otro desafío es diversificar aún más los destinos: aunque China es líder absoluto, la alta dependencia de un solo mercado implica riesgos si cambian las políticas comerciales o si surgen barreras arancelarias. Por ello, la apertura hacia países como Egipto, Chile y otros mercados regionales es alentadora.
Finalmente, el sector debe seguir mejorando prácticas de trazabilidad, certificación y calidad para mantener la confianza de importadores exigentes.
Las cifras de exportación de carne bovina boliviana en 2024 y 2025 muestran una trayectoria positiva y creciente, con China como motor indiscutible de la demanda. Las proyecciones para 2026 plantean un escenario ambicioso que podría llevar al sector a casi duplicar sus ingresos internacionales.
Este dinamismo exportador no solo implica mayores ingresos para los productores y la industria frigorífica, sino también posiciona a Bolivia en la competitiva arena global de proteínas animales, con múltiples beneficios para su economía y para la consolidación de una ganadería que mira más allá del mercado interno hacia horizontes globales.

Redacción: Publiagro













