Un enfoque integral permite mejorar la productividad, reducir riesgos sanitarios y minimizar el impacto ambiental.

El confinamiento, entendido como un sistema de manejo planificado y controlado, requiere un enfoque global que integre de manera articulada los aspectos productivos, sanitarios, ambientales y económicos, con el objetivo de alcanzar resultados exitosos y sostenibles en el tiempo. Este sistema no se limita únicamente a concentrar animales o actividades en un espacio determinado, sino que demanda la aplicación de criterios técnicos que permitan optimizar recursos, reducir riesgos operativos y mejorar la eficiencia general del proceso productivo.

En este contexto, Roberto Madureira, gerente técnico de Totalpec, destaca que uno de los puntos clave para el éxito del confinamiento es la correcta planificación. Este proceso involucra la adecuada selección del lugar, el diseño funcional de la infraestructura, el acceso permanente al agua, una ventilación eficiente, el manejo responsable de residuos y la disponibilidad de alimento de calidad. Una planificación deficiente, advierte, puede generar impactos negativos en la salud y el bienestar animal, afectar el rendimiento productivo y provocar consecuencias adversas sobre el entorno ambiental.

Otro factor determinante dentro del sistema de confinamiento es el manejo sanitario y la bioseguridad. Este tipo de producción exige controles estrictos orientados a la prevención de enfermedades, a la reducción del uso innecesario de insumos y a la protección de la salud humana y animal. En este sentido, la implementación de protocolos claros, el cumplimiento de las normas vigentes y la capacitación continua del personal se constituyen en elementos esenciales para minimizar riesgos y garantizar la trazabilidad del sistema productivo.

Asimismo, el enfoque global del confinamiento debe contemplar de manera prioritaria el impacto ambiental, promoviendo prácticas responsables que contribuyan a reducir la contaminación del suelo, el agua y el aire. La correcta gestión de efluentes, el uso eficiente de insumos y la incorporación de tecnologías limpias permiten mitigar los efectos negativos de la actividad y responder a los desafíos actuales vinculados al cambio climático.

«El manejo es lo más importante del confinamiento, que corresponde más o menos a un 70% del éxito del negocio, no basta una buena genética, buena sanidad, nutrición si no está construido sobre un manejo eficiente, una operación correcta, rutinaria, si esto no está bien, todo lo demás se cae»

Foto: Archivo Publiagro

En relación con la operatividad del sistema, Madureira enfatiza la relevancia del manejo diario dentro del confinamiento y su incidencia directa en los resultados económicos del negocio. “El manejo es lo más importante del confinamiento, que corresponde más o menos a un 70% del éxito del negocio, no basta una buena genética, buena sanidad, nutrición si no está construido sobre un manejo eficiente, una operación correcta, rutinaria, si esto no está bien, todo lo demás se cae”. Esta afirmación pone en evidencia que, sin una gestión adecuada, incluso los mejores recursos técnicos pierden efectividad.

En ese sentido, cobra especial importancia el manejo de los comederos y el seguimiento del consumo nutricional de los animales, así como la correcta comprensión del concepto de materia seca en el consumo dentro del confinamiento, considerado un aspecto fundamental que debe estar claramente definido y controlado para evitar pérdidas productivas y económicas.

Finalmente, Madureira subraya que la planificación es un pilar insustituible del sistema, advirtiendo sobre los riesgos de la improvisación. “La planificación es fundamental, uno debe comenzar del día para la noche un confinamiento, debe planificarse, todo improviso en confinamiento es destinado al fracaso, porque el confinamiento depende de las personas y capacidad que tengan esas personas que trabajan en mi centro, entonces si hay una planificación de voy a engordar, cuando voy a engordar y cuando voy a sacar, todo eso es el punto clave para el éxito en e confinamiento”.

En conclusión, el éxito del confinamiento depende de una visión integral que combine productividad, cumplimiento normativo, cuidado ambiental y responsabilidad social. Solo a través de un enfoque global, planificado y coordinado es posible consolidar sistemas de confinamiento eficientes, sostenibles y alineados con las exigencias del desarrollo moderno.

Fuente: Roberto Madureira

Redacción: Publiagro