
Aumenta la producción agrícola y pecuaria, pero la crisis económica amenaza la sostenibilidad del sistema productivo



Durante la gestión 2025, un factor climático mayormente favorable impulsó la recuperación tanto de la superficie cultivada como de la producción agrícola. No obstante, no se lograron alcanzar los niveles registrados en 2023, ya que la cantidad producida presentó una disminución del 1,54% en comparación con ese año.
De cara a la campaña de verano 2026, las proyecciones iniciales prevén un incremento del 4,06% en el área cultivada. Asimismo, existe un moderado optimismo en el sector agropecuario ante la posibilidad de implementación de políticas que favorezcan la actividad productiva.
En el rubro pecuario, se registró un crecimiento del 3% en la producción de carne de res y de cerdo, mientras que la carne de pollo mostró un aumento del 7%. En contraste, la producción de leche presentó una disminución del 13%.
Durante 2025, la escasez de dólares e hidrocarburos se acentuó, profundizando la crisis económica y elevando la inflación acumulada, que al mes de noviembre alcanzó el 19,69%. En paralelo, el tipo de cambio paralelo registró niveles elevados durante los primeros diez meses del año, aunque a partir de noviembre mostró una tendencia descendente, pasando de 11,54 bolivianos por dólar el 31 de octubre a 9,44 bolivianos por dólar en los primeros días de diciembre.
Respecto a las perspectivas para la campaña de verano 2025/2026, el sector agrícola proyecta inicialmente la siembra de 1,86 millones de hectáreas de cultivos industriales. De concretarse esta proyección, el área cultivada podría incrementarse en un 4,06% en relación con la campaña de verano 2024/2025, impulsada por condiciones climáticas favorables en 2025 y la posible aplicación de políticas como la liberación de exportaciones, el levantamiento de cupos y bandas de precios, entre otras medidas.
La gestión 2025 evidenció que el sector agropecuario boliviano mantiene una alta capacidad de recuperación y resiliencia cuando las condiciones climáticas son favorables; sin embargo, también dejó en claro que este potencial sigue severamente limitado por factores económicos y estructurales

Sector Agrícola – Panorama General
En 2025, el sector agrícola mostró una recuperación parcial impulsada por condiciones climáticas mayormente favorables, lo que permitió aumentar la superficie cultivada y mejorar los rendimientos. Sin embargo, la producción total no alcanzó los niveles de 2023, registrando una disminución de 1,54% respecto a ese año. Para la campaña de verano 2025/2026 se proyecta un incremento del 4,06% en el área cultivada, con expectativas moderadamente positivas ante la posible implementación de políticas de apoyo productivo.
Campaña de Verano 2024/2025
La campaña de verano presentó condiciones climáticas favorables que estimularon el incremento del área cultivada, destacando el algodón, sorgo, maíz, soya y caña de azúcar. Los rendimientos se recuperaron significativamente respecto a 2023/2024, superando en algunos casos los niveles de 2022/2023. La producción alcanzó 13,49 millones de toneladas, un 13,53% más que la campaña anterior, aunque apenas un 3,96% superior a la de 2022/2023.
Campaña de Invierno 2025
Al igual que en verano, el clima favoreció el incremento del área cultivada, que creció 23,86% respecto a 2024, aunque fue menor a la registrada en 2023. Se destacaron los aumentos en girasol, sorgo, maíz y chía, mientras que la soya y el trigo redujeron su superficie. Los rendimientos mejoraron frente a 2024, pero se mantuvieron por debajo de 2023. La producción total llegó a 2,21 millones de toneladas, más del doble que en 2024, pero 24,6% menor que en 2023.
Maíz y Sorgo
La producción de maíz alcanzó 655.609 toneladas, con un incremento del 45% frente a 2024, aunque aún 7% por debajo de 2023. El sorgo registró 1,53 millones de toneladas, creciendo 223% respecto a 2024, pero 12% menos que en 2023. En 2025, el precio del maíz mostró una tendencia alcista, mientras que el sorgo presentó una evolución más estable, con leves variaciones a lo largo del año.
Caña de Azúcar
La superficie cultivada de caña aumentó ligeramente hasta 171.000 hectáreas. Pese a contar con condiciones climáticas favorables y mejores rendimientos, la zafra se vio afectada por la escasez de diésel, lo que prolongó las labores hasta diciembre. El precio del azúcar a granel registró una tendencia levemente ascendente durante el año.
Oleaginosas
En conjunto, las oleaginosas incrementaron su área cultivada en 2,51% respecto a 2024, aunque se mantuvieron por debajo de 2023. La soya mostró una leve reducción de superficie, pero una fuerte recuperación de rendimientos, lo que permitió elevar la producción a 3,31 millones de toneladas. El girasol destacó por el fuerte aumento de área, rendimientos, producción y precios, mientras que el sésamo mantuvo superficie estable con mejoras en productividad.
Arroz
El arroz mantuvo una superficie similar a 2024, pero menor a la de 2023. Los rendimientos se recuperaron de manera significativa respecto a 2024, aunque no alcanzaron los niveles de 2023. La producción creció frente a 2024, pero continuó por debajo de los volúmenes históricos. El precio del arroz mostró una marcada tendencia al alza durante la gestión.
Trigo
La superficie cultivada de trigo continuó reduciéndose en 2025, aunque los rendimientos mejoraron notablemente frente a 2024. A pesar de este avance, la producción se mantuvo por debajo de los niveles alcanzados en 2023. El precio del trigo mostró una tendencia ascendente, reflejando la presión del mercado y los costos de producción.
Algodón
El algodón fue uno de los cultivos con mayor crecimiento en 2025, con un fuerte incremento del área cultivada, rendimientos y producción respecto a 2024 y 2023. Los precios también mostraron una tendencia positiva, consolidando una recuperación significativa del rubro algodonero.
Ganadería Lechera
El sector lechero atravesó un año crítico debido al incremento de los costos de producción, impulsados por la escasez de dólares, el encarecimiento de insumos importados y el alza del precio del maíz. Estos factores provocaron el cierre de unidades productivas y una caída estimada de más del 13% en la producción. Las expectativas se centran en estabilizar costos y ampliar la producción de forrajes para recuperar la actividad.
Porcicultura
Pese a un contexto económico adverso, la producción de carne de cerdo creció un 3% gracias a inversiones tecnológicas. No obstante, el sector enfrenta serias dificultades por el encarecimiento de insumos importados, la falta de carburantes y el cierre de aproximadamente el 30% de las granjas. El rubro avanza en el proceso sanitario para acceder a mercados de exportación y demanda medidas urgentes de apoyo productivo.
La gestión 2025 evidenció que el sector agropecuario boliviano mantiene una alta capacidad de recuperación y resiliencia cuando las condiciones climáticas son favorables; sin embargo, también dejó en claro que este potencial sigue severamente limitado por factores económicos y estructurales. A pesar del repunte en la superficie cultivada, la mejora de los rendimientos y el crecimiento en varios rubros agrícolas y pecuarios, la producción aún no logró alcanzar los niveles registrados en 2023, reflejando un desempeño incompleto del sector.

Fuente: Publiagro













