
La normativa elimina restricciones a la producción y promueve el desarrollo económico y turístico del departamento

La senadora por Tarija, Nelly Gallo, informó sobre la reciente aprobación de la ley que declara a Tarija como la capital de la producción del vino en Bolivia, una normativa que tiene como propósito principal fortalecer y consolidar el desarrollo del sector vitivinícola, considerado uno de los pilares productivos y turísticos más importantes del departamento.
“Con esta ley se eliminan los decretos y normativas que limitaban al sector vitivinícola, y así pueda crecer en el área productiva, pueda vender sus productos no solo en envases de vidrio y no en una cantidad limitada”, explicó Gallo, al resaltar que esta medida representa un avance significativo para los productores locales, quienes durante años enfrentaron restricciones que obstaculizaban su crecimiento y competitividad.
La legisladora destacó que esta normativa no solo impulsa el fortalecimiento productivo, sino que también promueve el turismo enológico y cultural, al reconocer el valor histórico y económico que tiene la vitivinicultura para Tarija. Asimismo, detalló que la ley obliga al Gobierno Nacional a generar políticas concretas para fomentar el desarrollo del rubro, destinar recursos específicos e impulsar proyectos que fortalezcan toda la cadena de valor, desde la producción de la vid hasta la comercialización del vino y sus derivados.

“Con esta ley se eliminan los decretos y normativas que limitaban al sector vitivinícola, y así pueda crecer en el área productiva, pueda vender sus productos no solo en envases de vidrio y no en una cantidad limitada”

De igual manera, la senadora enfatizó que esta disposición abre las puertas a nuevas oportunidades para el acceso a mercados internacionales, ya que la normativa instruye a las instancias gubernamentales competentes a gestionar y facilitar acuerdos que beneficien a los productores vitivinícolas.
Con la aprobación de esta ley, Tarija consolida su liderazgo en el sector y reafirma su posición como región emblemática de la producción de vinos y singanis, productos que se han convertido en símbolo de identidad, tradición y orgullo para Bolivia.

Fuente La Voz














