CERMA denuncia una deuda de dos planillas y advierte que la falta de liquidez y combustible podría llevar al colapso del sector

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La situación del sector lechero en el Beni atraviesa un momento crítico tras el anuncio de la suspensión temporal del acopio de leche por parte de la planta San Andrés de la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA). Durante una conferencia de prensa, Percy Suárez Solís, presidente de la Central de Productores de Leche del Beni (CERMA), expresó su profunda preocupación por las consecuencias que esta medida está generando en los productores locales, quienes dependen directamente de la entrega diaria de su materia prima.

Suárez informó que la institución recibió una nota oficial de la dirección nacional de EBA en la que se comunicaba la suspensión temporal de la provisión de leche y materia prima a los distintos centros de acopio e industrias. “Nos han dado algunas razones de la toma de la decisión, como el tema del combustible para mover la materia prima y llevar a su destino final; la otra razón es que los proveedores no están haciendo llegar los envases por falta de divisas y la demora ya es de 45 días y no hay con qué envasar los productos; y tres, es el retraso de los pagos que hacen los municipios hacia la industria”, explicó el presidente de CERMA.

“Lo preocupante es que nos mandan una nota de que se suspende temporalmente, pero no nos indican fecha de retorno, eso es lo que nos tiene afligidos porque al fin y al cabo las inversiones que se han hecho los productores, ¿cómo las van a recuperar? Son inversiones fuertes que ha hecho el sector lechero”

El dirigente señaló que, en otras palabras, la industria enfrenta una situación de falta de liquidez y de recursos económicos que impide mantener las operaciones normales. A esta situación se suma la escasez de diésel, un problema que —según Suárez— los productores han logrado sobrellevar “de una y otra forma”, pero que hoy agrava el panorama.

“Lo preocupante es que nos mandan una nota de que se suspende temporalmente, pero no nos indican fecha de retorno, eso es lo que nos tiene afligidos porque al fin y al cabo las inversiones que se han hecho los productores, ¿cómo las van a recuperar? Son inversiones fuertes que ha hecho el sector lechero”, lamentó Suárez, advirtiendo que la incertidumbre podría provocar el colapso de muchas unidades productivas familiares.

A la crisis de acopio se suma una denuncia aún más grave: los productores reclaman el pago pendiente de dos planillas de producción de leche, lo que incrementa la presión económica en el sector. Ante la falta de recepción por parte de la industria, los ganaderos se ven obligados a transformar su producción en queso u otros derivados, una alternativa que resulta inviable para muchos productores que viven alejados de los centros urbanos y carecen de infraestructura adecuada.

En este sentido, el productor Raúl Eggers manifestó su indignación por el abandono de la planta por parte de las autoridades. “Esto ya se ha vuelto insostenible; la planta, este gobierno la está dejando botada, una industria que ha costado a todos los bolivianos 86 millones. Con respecto a la deuda que tienen con los productores, si ya les hemos dado la leche, ya la han vendido, ¿en dónde está esa plata? Nos están matando”, declaró.

De acuerdo con los datos de CERMA, de los 80 productores que antes abastecía leche a la planta, hoy solo 30 continúan activos, temiendo que esta paralización indefinida marque el fin del rubro en la región. “Vamos a tomar medidas porque no podemos quedarnos de brazos cruzados, no nos dan respuestas; la decisión es indefinida, eso quiere decir que esa planta la van a dejar botada y debiéndo dinero a nosotros los productores”, afirmó Eggers.

El problema también afecta a toda la cadena productiva relacionada, ya que los ganaderos mantienen compromisos con proveedores de alimento, veterinarias y trabajadores, lo que agrava aún más la crisis económica en el sector lechero beniano.

La incertidumbre domina el panorama, mientras los productores esperan una respuesta concreta de las autoridades nacionales que permita reactivar el acopio y garantizar la sostenibilidad de la producción lechera en el Beni, una actividad vital para la seguridad alimentaria del país.

Fuente: CERMA

Redacción: Publiagro