La agroindustrial presenta un nuevo híbrido resistente al orobanche y un fertilizante innovador

El personal técnico es la base del éxito de IASA / Foto: Publiagro
El Girasol ha tenido últimamente ataque del Jopo / Foto: Publiagro
Vista del Stand de IASA en las parcelas de Agrovidas 2025 / Foto: Publiagro
Vista previa antes de recibir a los agricultores de la zona / Foto: Publiagro

El cielo tropical presagiaba lluvias, pero en el stand de IASA el clima fue de entusiasmo y expectativa. Las parcelas demostrativas llamaban la atención; los visitantes caminaban entre sorgos, soya y carteles con los nombres Sulforbol y BRVL210, que se convirtieron rápidamente en temas de conversación.

“Somos responsables de la zona de La Chiquitanía, San Julián, Guarayos hasta el Beni”, nos dijo Erick Muzner, coordinador de ventas. Con conocimiento de campo, explicó que este año la empresa no solo trajo su portafolio habitual —insumos agrícolas, fertilizantes, semillas, diagnóstico de suelos, asistencia técnica— sino que presentó nuevos lanzamientos que pretenden responder a problemas concretos de la región.

Sulforbol y BRVL210: respuestas al problema del jopo

El primero: Sulforbol, una mezcla innovadora de azufre con bentonita al 90 %. Muzner describe que su fórmula permite una mejor distribución en el suelo, una liberación más controlada del nutriente y una acción más eficaz frente al estrés ambiental y a pérdidas por lixiviación. La bentonita funcional actúa como matriz retenedora, estabilizando el azufre durante más tiempo.

El otro lanzamiento clave es el híbrido BRVL210, con resistencia genética al orobanche, también llamado jopo. Muzner comentó que este híbrido está diseñado para evitar la adhesión del parásito a la raíz, una de las formas en que el orobanche debilita la planta. Además, la planta alcanza esa resistencia sin renunciar a rendimiento ni adaptabilidad. Esta semilla formará parte del catálogo comercial para la próxima campaña.

Ya dentro de sus parcelas tecnológicas, IASA exhibe sorgo variedad 1G255 y 1G100, así como una nueva variedad de soya llamada Atrevida (de la línea Fundacruz). También promocionan fertilizantes como Yarabasa, el producto Fusion, y otros híbridos como PAN 7047 y BRD3633. Y no solo eso: ofrecen financiamiento parcial (efectivo + insumos) para facilitar el acceso.

“Desde su stand en AgroVidas, IASA lanzó Sulforbol (azufre bentonita 90 %) y el híbrido BRVL210 resistente al jopo, demostrando que no solo procesa soya y girasol, sino que ahora apuesta fuerte por soluciones agrícolas de punta”

Durante los días del evento se vivieron consultas técnicas intensas: agricultores pidiendo dosis, mapas de fertilización, ajuste según tipo de suelo, compatibilidad con sistemas de riego y recomendaciones post-venta. El stand fue punto de encuentro entre prácticas tradicionales y propuestas innovadoras.

Este nuevo capítulo en la participación de IASA no solo confirma su apuesta por transformarse en una empresa integral del agro, sino que busca posicionar soluciones concretas frente a las adversidades del clima, plagas y malezas del trópico boliviano.

Rol en Bolivia y diversificación agrícola

Si bien su historia principal ha sido la industria de aceites y harinas —como lo indica su sitio institucional, con productos de soya y girasol como núcleo de su operación— IASA ha comenzado una migración hacia soluciones agrícolas, infraestructura de “soluciones agrícolas” e insumos técnicos para productores.

Esto incluye:

  • Insumos agrícolas: fertilizantes, productos fitosanitarios, mezclas foliares.
  • Nuevos híbridos de cultivos: sorgo, soya con resistencia genética.
  • Servicios técnicos: diagnóstico de suelo, transferencia tecnológica, asesoría.
  • Financiamiento parcial para facilitar adquisición de semillas e insumos.

Importancia de los lanzamientos en AgroVidas


Los productos Sulforbol (azufre bentonita) y BRVL210 (híbrido resistente al orobanche) representan un paso claro hacia el agro tecnológico: desde ser un actor del procesamiento hacia ser un proveedor de soluciones agrícolas. Eso habla de su estrategia de verticalización y cercanía al productor.

Desafíos y futuro
El reto para IASA estará en consolidar esa nueva identidad: combinar su experiencia industrial con capacidad agronómica, sostener la calidad y respaldo técnico, y competir con empresas agrícolas puras. Si logra alinear esos elementos, puede trascender como un actor de referencia integral en Bolivia.

Fuente: Publiagro