El Seminario Alimenta, organizado por Grupo Sofía, consolidó su posición como el evento más influyente del sector agroalimentario en Bolivia, pero ahora enfrenta el reto de innovar en calidad y tecnología para la próxima edición

Julio Enrique Anglarill, Gerente General del Grupo Sofía / Foto: Publiagro
La última dinámica que cerró el evento / Foto: Publiagro
Como es de costumbre la foto oficial de los organizadores / Foto: Publiagro
La Fexpo Alimenta con todos los stands de los auspiciadores / Foto: Publiagro

El Seminario Alimenta 2025, organizado por Grupo Sofía, cerró sus puertas con un balance histórico: más de 1.700 visitantes, salas repletas, charlas magistrales de primer nivel y una evaluación unánime de éxito por parte de sus organizadores y participantes. Sin embargo, el verdadero desafío comienza ahora: cómo superar este récord en la edición 2026, cuando la «vara está más alta que nunca», según sus propios impulsores.

Un evento que rompió récords

Julio Enrique Anglarill, del Grupo Sofía, no ocultó su satisfacción: «1.700 visitantes es increíble. Estamos muy contentos y agradecidos con todos los que participaron, los disertantes y los auspiciadores. Sin ellos, esto no sería posible». El evento no solo destacó por la cantidad de asistentes, sino por la calidad de las ponencias, la diversidad de temas y el nivel profesional de los expositores, lo que llevó a Anglarill a calificar la edición con una «nota 10».

Las salas del seminario estuvieron colmadas durante las tres jornadas, y las intenciones de negocio generadas superaron las expectativas. «Cada año buscamos incrementar no solo la cantidad, sino la calidad del evento, la calidad de los disertantes y la atención que brindamos», añadió Anglarill, quien también resaltó que el networking y los acuerdos comerciales fueron uno de los mayores logros de esta versión.

El desafío de crecer sin perder esencia

Mario Ignacio Anglarill, también del Grupo Sofía, reconoció que, tras 16 años de realización ininterrumpida, el seminario enfrenta un dilema: «Ya no se trata solo de crecer en número de asistentes, sino de innovar en cómo hacerlo». Las limitaciones físicas de las salas —como la capacidad máxima de la sala principal— obligan a repensar el formato. «Tenemos que buscar otras maneras de crecer, mejorar la calidad de nuestro trabajo y superarnos año tras año», explicó.

Una de las claves para lograrlo, según Anglarill, es escuchar al público. «Leemos y analizamos todas las sugerencias que nos hacen los asistentes. No todas se pueden aplicar, pero muchas sí, y eso nos ha permitido evolucionar», comentó. La retroalimentación constante con los participantes es una prioridad para el comité organizador, que busca adaptarse a las necesidades cambiantes del sector.

«Con más de 1.700 asistentes, charlas magistrales de alto nivel y una evaluación de ‘nota 10’, Alimenta 2025 marcó un hito en la industria agroalimentaria boliviana. Ahora, el desafío es claro: en 2026, el evento deberá superar su propia excelencia, escuchando al público y aplicando tecnología para seguir creciendo sin perder esencia.»

Tecnología y mejora continua: Las apuestas para 2026

Para la próxima edición, el equipo de Alimenta ya tiene claro que la incorporación de nuevas tecnologías será fundamental. «Hay cosas que mejorar, y la tecnología nos va a ayudar a hacerlo», adelantó Mario Ignacio Anglarill. El objetivo es optimizar la experiencia del asistente, desde la logística hasta la interacción con los contenidos, sin perder el enfoque en la calidad técnica y el valor agregado que caracteriza al evento.

Anglarill también destacó que, más allá de los números, lo importante es mantener el compromiso con la excelencia: «El comité organizador se lució este año. No hubo fallas, pero siempre hay margen para mejorar, y eso es lo que nos motiva».

Un legado de 16 años y la mirada puesta en el futuro

Alimenta no es solo un seminario; es un punto de encuentro para el sector agroalimentario boliviano, donde productores, técnicos, empresarios y académicos comparten conocimientos, generan alianzas y proyectan el futuro de la industria. Tras 16 ediciones, el evento se ha consolidado como un referente, pero sus organizadores saben que el éxito pasado no garantiza el futuro.

«Cada año terminamos felices, pero también con el miedo de no poder superarlo el siguiente», confesó Mario Ignacio Anglarill. Sin embargo, esa presión es justamente lo que impulsa al equipo a innovar. «Estamos motivados, escuchamos a nuestro público y trabajamos para ofrecer algo mejor. Eso es lo que nos define».

Un evento que mira hacia adelante

Alimenta 2025 dejó un legado de éxito, innovación y compromiso con el sector agroalimentario. Pero el verdadero reto está en el horizonte: en 2026, el seminario deberá reinventarse para mantener su liderazgo, aplicando tecnología, mejorando la experiencia del asistente y, sobre todo, escuchando a quienes son su razón de ser: los productores y empresarios bolivianos.

El equipo de Grupo Sofía ya trabaja en las propuestas para Alimenta 2026. Mientras tanto, los asistentes de esta edición pueden seguir generando redes de contacto y negocios, y —por supuesto— enviar sus sugerencias para que el próximo año sea aún más memorable.

Redacción: Publiagro