
El exceso de precipitaciones en zonas agrícolas del departamento dificulta la recolección de soya, maíz y sorgo justo cuando comienza la campaña de cosecha

Las lluvias registradas en distintas regiones productivas del departamento de Santa Cruz están complicando el desarrollo de la cosecha de granos estratégicos como soya, maíz y sorgo, generando preocupación entre productores y autoridades del sector agropecuario.
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, explicó que en la actual campaña agrícola el departamento cruceño debe cosechar alrededor de 2,2 millones de hectáreas, de las cuales entre 1,3 y 1,6 millones corresponden al cultivo de soya, uno de los principales motores de la economía agroindustrial boliviana.
Según los productores, el exceso de humedad en los campos está dificultando el ingreso de maquinaria agrícola, retrasando el calendario de cosecha y elevando el riesgo de deterioro en la calidad del grano. Las precipitaciones continuas también incrementan la posibilidad de enfermedades y pudriciones en los cultivos que ya se encuentran en etapa de maduración.
El dirigente explicó que la situación climática ha sido irregular durante toda la campaña. Entre mediados de enero y febrero se registró una falta de lluvias que provocó estrés hídrico en varias zonas productivas, afectando el llenado de grano en cultivos como la soya.
Sin embargo, justo cuando comenzó el período de recolección, el panorama cambió con precipitaciones persistentes en diferentes regiones agrícolas del departamento.
“Ya empieza la cosecha y nos empieza a llover con varios días de precipitaciones en distintas zonas productivas”, señaló Frerking.
Actualmente, el sector también se encuentra en proceso de cosecha de alrededor de 100.000 hectáreas de maíz, además de superficies importantes de sorgo que comienzan a ingresar al mismo ciclo productivo.

“Productores alertan que las lluvias continuas retrasan el ingreso de maquinaria a los campos y aumentan el riesgo de pérdidas por humedad y enfermedades en los cultivos”


El impacto de las lluvias no solo se refleja en los retrasos de cosecha, sino también en el riesgo de pérdidas productivas. En años anteriores, episodios de inundaciones y desbordes de ríos han dejado hasta 97.000 hectáreas de cultivos bajo el agua en diferentes municipios del departamento, afectando principalmente soya, maíz y sorgo.
Ante este escenario, los productores esperan una mejora en las condiciones climáticas durante las próximas semanas para avanzar con la recolección y evitar mayores pérdidas en una campaña que ya enfrentó dificultades climáticas durante su desarrollo.
Superficie y producción de granos en Santa Cruz

Precipitaciones se intensifican en el Norte Integrado y la zona Este
Las principales zonas productivas del departamento de Santa Cruz, como el Norte Integrado y la región Este, han registrado precipitaciones constantes durante las últimas semanas, coincidiendo con el inicio de la etapa de cosecha.
Datos climáticos muestran que en marzo las lluvias en el área metropolitana y zonas agrícolas cercanas registran entre 4 y 6 milímetros diarios en promedio, con varios días consecutivos de precipitación y niveles de humedad que superan el 70 %, condiciones que dificultan las labores agrícolas.
En regiones como Yapacaní, San Julián, Cuatro Cañadas y Pailón, la acumulación de agua en los suelos complica el ingreso de cosechadoras y camiones, lo que retrasa el traslado de granos hacia centros de acopio y plantas industriales.
Especialistas señalan que si las lluvias continúan durante los próximos días, el impacto podría reflejarse no solo en la producción, sino también en la calidad del grano cosechado.
Por ello, el sector productivo se mantiene atento a la evolución del clima, esperando ventanas de tiempo seco que permitan avanzar con la recolección de la campaña agrícola en el oriente boliviano.


Redacción: Publiagro














