
Las precipitaciones dañaron 282 kilómetros de caminos, afectaron 63 sistemas de agua potable y dejaron comunidades aisladas en la provincia O’Connor

El municipio de Entre Ríos, en la provincia O’Connor del departamento de Tarija, declaró estado de emergencia tras varios días de intensas lluvias que provocaron serios daños en caminos, sistemas de agua potable, viviendas y cultivos, además de dejar a varias comunidades rurales aisladas. La medida fue aprobada por el Gobierno Autónomo Municipal de Entre Ríos luego de que un informe técnico confirmara la magnitud de los daños ocasionados por las precipitaciones registradas en los últimos días.
De acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades locales, las lluvias han dejado un impacto considerable en la infraestructura y la producción agrícola del municipio. El balance inicial señala que 282 kilómetros de caminos vecinales resultaron dañados, lo que ha dificultado el tránsito y el acceso a varias comunidades. Asimismo, 63 sistemas de agua potable fueron afectados, comprometiendo el abastecimiento de agua en distintos sectores. A esto se suma la destrucción de cinco viviendas, además de pérdidas agrícolas que superan los Bs 24,7 millones.
Las precipitaciones también generaron derrumbes, desbordes de quebradas y cortes de energía eléctrica, situaciones que dejaron a varias comunidades sin servicios básicos durante varios días. Estas condiciones agravaron la situación de los pobladores, especialmente en las zonas más alejadas, donde el acceso se ha vuelto complicado debido al deterioro de los caminos.

“Los daños ocasionados por las lluvias también alcanzan aproximadamente 400 kilómetros de carreteras, lo que refleja la magnitud del desastre”


El informe técnico advierte que decenas de comunidades rurales resultaron afectadas, principalmente aquellas dedicadas a la actividad agrícola. En estas zonas se registraron importantes pérdidas de cultivos, entre ellos maíz, papa y otros productos, lo que representa un duro golpe para la economía de las familias campesinas que dependen de estas actividades para su sustento.
Ante esta situación, la declaratoria de emergencia será remitida a la Gobernación de Tarija para su evaluación. Las autoridades departamentales analizan la posibilidad de emitir una emergencia departamental, lo que permitiría gestionar apoyo del Gobierno central para atender la crisis mediante ayuda humanitaria y recursos destinados a la reconstrucción de la infraestructura dañada.
El gobernador de Tarija, Óscar Montes, advirtió que los daños ocasionados por las lluvias también alcanzan aproximadamente 400 kilómetros de carreteras, lo que refleja la magnitud del desastre. Sin embargo, reconoció que la institución departamental enfrenta limitaciones económicas que dificultan una respuesta inmediata y completa a la emergencia.
Mientras las precipitaciones continúan en la región, autoridades municipales, departamentales y pobladores trabajan de manera coordinada para restablecer los servicios básicos y habilitar los caminos afectados. En varias comunidades, los habitantes llevan más de una semana enfrentando las consecuencias del desastre natural, por lo que las labores se realizan contrarreloj con el objetivo de restablecer el acceso al agua potable, la energía eléctrica y la conectividad vial.

Redacción: Publiagro














