Técnicos recomiendan arrancar las plantas en su primera aparición y aplicar manejo químico estratégico para mantenerla bajo control

El Amaranthus, conocido comúnmente como Chiori, se ha convertido en una de las malezas más problemáticas para los cultivos de soya en el departamento de Santa Cruz. Según una encuesta realizada en 2023, tomando en cuenta 300 mil hectáreas, el 75% de los productores reportó tener problemas con esta maleza. Para el año 2025, esta cifra aumentó al 87%, lo que evidencia un crecimiento constante de su presencia en los campos. Hoy en día, al recorrer las zonas productivas de soya, es frecuente observar Amaranthus en diferentes parcelas, lo que refleja su capacidad de adaptación y expansión.

Según Modesto Roque, técnico y asesor agrícola, esta maleza ha desarrollado resistencia a varios herbicidas comunes, incluyendo glifosato y imazethapyr, y recientemente se han reportado casos de resistencia al sulfentrazone en países vecinos como Paraguay y Argentina.

“Si bien en Bolivia aún podemos controlar la maleza Chiori pese a su resistencia, aquí con sulfentrazone el control es muy bueno y se controla”.

El Amaranthus es particularmente problemático debido a su alto potencial de reproducción y crecimiento. Esta maleza puede producir más de medio millón de semillas por planta, y su tasa de crecimiento puede alcanzar entre 3 y 5 centímetros por día, adaptándose a prácticamente cualquier condición del suelo. Su resistencia y capacidad de supervivencia la convierten en una de las malezas más difíciles de erradicar en los sistemas de cultivo.

“Uno puede hacer las aplicaciones en campo en post emergencia y es la única maleza que sobrevive de las seis especies que hay. Lo que uno tiene que hacer es que en un campo en donde todavía no ha visto la maleza, si aparece por primera vez hay que arrancar inmediatamente y no dejar que produzca semilla porque es maleza año con año puede llegar a invadir todo el campo volviéndose difícil de controlar”

El chiori rojo es otra especie del Amaranthus/ Foto: Internet
El chiori rojo es otra especie del Amaranthus/ Foto: Internet

Dentro del género Amaranthus, existen seis especies que representan un desafío para los productores de soya, pero el Amaranthus hybridus es considerado el más resistente y agresivo.

“Uno puede hacer las aplicaciones en campo en post emergencia y es la única maleza que sobrevive de las seis especies que hay. Lo que uno tiene que hacer es que en un campo en donde todavía no ha visto la maleza, si aparece por primera vez hay que arrancar inmediatamente y no dejar que produzca semilla porque es maleza año con año puede llegar a invadir todo el campo volviéndose difícil de controlar”.

Estas características hacen que la prevención temprana y el control oportuno sean fundamentales para evitar que el Amaranthus se establezca y se reproduzca masivamente, asegurando así la productividad y sostenibilidad de los cultivos de soya en la región. El manejo integrado de esta maleza, combinando control químico con prácticas culturales y monitoreo constante, se presenta como la estrategia más efectiva para reducir su impacto en los campos bolivianos.

Redacción: Publiagro