Estrategias preventivas y monitoreo continuo ayudan a minimizar pérdidas en la región sur del país

El control de la cigarrita del maíz requiere una estrategia preventiva, continua e integrada, que combine diversas herramientas de manejo para proteger el potencial productivo de los cultivos. Esta estrategia incluye manejos culturales y genéticos, tratamiento de semillas, control químico bien posicionado y complementado con control biológico, además del uso de tecnología de aplicación adecuada.

Los productores que implementan este modelo logran reducir significativamente el riesgo de infecciones y asegurar una producción más estable y saludable.

La plaga y su comportamiento

Así lo explica Jovanna Vargas, del Departamento de Investigación y Desarrollo de Rainbow, quien detalla la importancia de un manejo temprano de esta plaga.

¨La plaga de la cigarrita está cada vez incrementándose más y es un problema que se da en varios países, una plaga que desde muy temprano ataca al maíz y puede causar daños muy significativos; lamentablemente se la conoce como la enfermedad silenciosa¨, afirma Vargas, resaltando la gravedad del problema.

La cigarrita del maíz se caracteriza por su capacidad de pasar desapercibida en las primeras etapas del cultivo, pero sus efectos son devastadores. Los insectos succionan la savia de la planta, debilitando tallos y hojas, lo que provoca amarillamiento, reducción del crecimiento, retraso en la floración y pérdida de rendimiento. Además, puede ser vector de virosis que afectan la calidad y cantidad de la producción, convirtiéndola en una amenaza económica significativa para los agricultores. Su infestación suele ser más intensa en condiciones de sequía o estrés hídrico, y puede expandirse rápidamente de parcela en parcela si no se controla adecuadamente.

Contexto regional: Argentina y sur de Bolivia

En la región del sur de Sudamérica, la presencia de la cigarrita ha mostrado un comportamiento preocupante. En Argentina, durante el verano reciente, se reportaron focos de infestación que afectaron zonas extensas de producción maicera, generando pérdidas considerables y alertando a los agricultores sobre la necesidad de controles tempranos y efectivos.

Esta situación es particularmente relevante para el sur de Bolivia, donde las condiciones agroclimáticas y los patrones de siembra son similares a las regiones argentinas afectadas, lo que aumenta la vulnerabilidad de los cultivos bolivianos frente a la plaga.

“La plaga de la cigarrita está cada vez incrementándose más y es un problema que se da en varios países, una plaga que desde muy temprano ataca al maíz y puede causar daños muy significativos; lamentablemente se la conoce como la enfermedad silenciosa”

Importancia del manejo temprano

Vargas enfatiza que ¨el control de la cigarrita del maíz debe comenzar desde el tratamiento de semilla y continuar con diferentes aplicaciones de productos químicos durante los primeros 45 días del cultivo¨. Este periodo es crítico, ya que es cuando la plaga establece sus primeras poblaciones y define el potencial de daño futuro. ¨Ese es un punto crítico donde tenemos que concentrar todos los esfuerzos en controlar en ese tiempo, porque la única forma de tener éxito en el control es de manera preventiva¨, afirma, subrayando que la prevención y el monitoreo constante son la clave para evitar pérdidas significativas.

Medidas de control recomendadas

Entre las medidas más efectivas se incluyen:

  • Selección de variedades resistentes.
  • Rotación de cultivos para interrumpir el ciclo de la plaga.
  • Eliminación de residuos de maíz infectados.
  • Uso de tratamientos de semilla con insecticidas específicos.
  • Aplicaciones químicas estratégicas y bien posicionadas.
  • Fomento de enemigos naturales como control biológico.

De esta manera, los productores no solo protegen el rendimiento del maíz, sino que también reducen el impacto ambiental y optimizan el uso de recursos.

En conclusión, la cigarrita del maíz representa un desafío creciente para la producción agrícola en toda la región del sur de Sudamérica. La experiencia de Argentina demuestra que, sin un manejo preventivo e integrado, los daños pueden ser significativos. Para el sur de Bolivia, adoptar medidas tempranas y sistemáticas es esencial para proteger la producción y garantizar la sostenibilidad de los cultivos de maíz.

Redacción: Publiagro