Un sistema basado en sensores e inteligencia artificial promete reducir la mortalidad, el uso de antibióticos y las pérdidas económicas en la crianza lechera

Una enfermedad silenciosa que impacta la producción

La enfermedad respiratoria bovina (ERB), comúnmente conocida como neumonía, representa uno de los principales desafíos sanitarios en la crianza de terneros. Su incidencia se concentra especialmente durante el período de transición alimentaria, cuando el animal pasa de la leche materna a raciones sólidas. En esta etapa, el estrés metabólico, los cambios ambientales y la inmadurez del sistema inmunológico favorecen la aparición de cuadros respiratorios.

Diversos estudios internacionales estiman que la ERB puede representar entre el 20% y 35% de las muertes en terneros en sistemas intensivos. A esto se suma un impacto productivo menos visible pero igualmente relevante: terneros que superan un episodio respiratorio suelen presentar menor ganancia diaria de peso, mayor edad al primer parto y menor producción de leche en su vida adulta.

Tecnología para anticiparse a la enfermedad

Con el objetivo de enfrentar este problema desde un enfoque preventivo, investigadores de las universidades de Kentucky, Delaware y la Pennsylvania State University desarrollaron un sistema inteligente denominado CalfHealth, financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

La propuesta se basa en un principio simple pero poderoso: detectar los cambios fisiológicos y de comportamiento antes de que el ternero manifieste signos clínicos evidentes. Para ello, el sistema integra sensores portátiles colocados en el animal, comederos inteligentes y algoritmos de inteligencia artificial capaces de procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real.

¿Qué variables analiza el sistema?

El monitoreo se realiza a través de una estrategia multimodal que combina información fisiológica y conductual:

Estos datos son analizados mediante redes neuronales profundas (Deep Learning), que identifican patrones asociados al inicio de la enfermedad respiratoria entre 24 y 72 horas antes del diagnóstico clínico convencional.

“La enfermedad respiratoria bovina es la principal causa de muerte en terneros lecheros después del destete”

Del dato a la decisión productiva

El funcionamiento del sistema puede resumirse en cuatro pasos:

  1. El sensor registra la actividad y respiración del ternero.
  2. Los datos son enviados a la plataforma de análisis.
  3. La IA calcula el nivel de riesgo sanitario.
  4. El productor recibe una alerta con recomendaciones.

De esta forma, los animales se clasifican en categorías de bajo, medio o alto riesgo, permitiendo al productor intervenir de manera temprana, focalizada y eficiente.

Menos antibióticos, más eficiencia

Uno de los mayores aportes del sistema es la reducción del uso indiscriminado de antibióticos. En sistemas tradicionales, la neumonía suele detectarse cuando el animal ya presenta fiebre y dificultad respiratoria, lo que obliga a tratamientos largos y costosos.

Este enfoque contribuye también a los programas de producción responsable y al control de la resistencia antimicrobiana, uno de los temas más sensibles en la ganadería moderna.

Impacto en la rentabilidad futura

La ERB no solo afecta la etapa de recría. Estudios demuestran que terneros que padecieron neumonía subclínica pueden producir hasta 500 litros menos en su primera lactancia y retrasar hasta dos meses su edad al primer parto.

Por tanto, invertir en sanidad preventiva se traduce en mayor productividad de largo plazo.

El productor también es parte del sistema

CalfHealth incorpora un chatbot interactivo que explica por qué un ternero fue marcado como sospechoso, qué variable cambió y qué acción se recomienda. Este componente busca generar confianza en la tecnología y facilitar la toma de decisiones.

Además, el proyecto contempla talleres para productores, veterinarios y técnicos, así como estudios en ciencias del comportamiento para evaluar cómo se adoptan estas herramientas en el campo.

Proyección para sistemas latinoamericanos

Aunque el sistema fue diseñado para lecherías estadounidenses, su lógica es perfectamente adaptable a sistemas intensivos y semi-intensivos de América Latina. En regiones donde la mortalidad en recría sigue siendo un problema estructural, herramientas de este tipo podrían integrarse a programas de bienestar animal, trazabilidad sanitaria y producción eficiente.

La inteligencia artificial aplicada a la crianza de terneros marca un cambio de paradigma: de la medicina reactiva a la sanidad predictiva. Sistemas como CalfHealth demuestran que la tecnología puede convertirse en aliada del productor, reduciendo pérdidas, mejorando el bienestar animal y fortaleciendo la sostenibilidad de la producción lechera.

Redacción: Publiagro