Curichi Grande aprovecha la pureza genética del Guzerat para maximizar heterosis y adaptabilidad en climas áridos

La propiedad Curichi Grande maneja cuatro razas de ganado: Nelore, Gyr, Girolando y Guzerat, consolidándose como un referente en manejo genético y producción de carne y leche. La incorporación del Nelore se dio en 1990 con animales importados de Brasil, y actualmente la propiedad cuenta con un número considerable de Nelore PO (puro de origen). ¨Es el mayor hato existente en la propiedad por la demanda y expectativas que para producción de carne es el Nelore, ya que para nuestro medio no existe otra¨, señala Eduardo Eguez.

Según explica, el Nelore es la raza más adaptada para la expansión de la ganadería nacional en regiones como el Beni y el Chaco, gracias a su rusticidad, resistencia y productividad en carne. Esta raza se ha convertido en un pilar para los sistemas ganaderos de la región, siendo la mejor opción frente a las condiciones climáticas y de pastoreo locales.

En cuanto a innovación genética, la hacienda ha iniciado trabajos con cruces de Nelore con Guzerat en una propiedad ubicada en la zona Este de Santa Cruz, buscando optimizar características de rusticidad y rendimiento cárnico. ¨El Guzerat lo iniciamos en 2006 y fue un tema de coyuntura, pasión, de sentimiento; este ganado lo obtuvimos mediante Walter Kuljis de K de Oro, que era el origen de su ganado de un pariente mío, Chacho Aguilera, que lo importó de un gran criador conocido a nivel del mundo, Garcia Zid, quien lo trajo de la India. Y para no perder ese patrimonio, decidimos rescatar esos animales¨, relata Eguez.

“El tri-cross del ganado Guzerat puede hacerse con cualquier raza porque precisamente por esa heterosis es un animal que aporta mucho y además es una de las razas más puras del planeta, y es una de las razas de mayor variabilidad genética”

El ganado Guzerat pastorean libre por los campos de la propiedad/ Foto: Publiagro
El ganado Guzerat pastorean libre por los campos de la propiedad/ Foto: Publiagro

La raza Guzerat ha brindado grandes satisfacciones a la hacienda por su resistencia y rusticidad. Su principal ventaja radica en la heterosis que aporta al realizar cruces, lo que la hace ideal para el tri-cross y para adaptarse a zonas áridas del país, como el Chaco, donde soporta prolongadas sequías. ¨El tri-cross del ganado Guzerat puede hacerse con cualquier raza porque precisamente por esa heterosis es un animal que aporta mucho y además es una de las razas más puras del planeta, y es una de las razas de mayor variabilidad genética¨, explica Eguez.

Este alto nivel de variabilidad genética dentro del cebuino convierte al Guzerat en una raza estratégica tanto para carne como para leche. ¨Si analizamos, es la única raza con mayor variabilidad genética dentro del cebuino; por esa razón aporta mucha heterosis con cualquier otra raza que se la mestice, y nosotros la hemos pensado para carne porque además es de doble propósito, tanto leche —las vacas Guzerat son muy lecheras— como carne¨, agrega.

Aunque la hacienda no trabaja ni proyecta un cruce lechero de Guzerat con Gyr, por motivos de tradición y manejo de la raza Gyr que ya poseen, destacan la gran capacidad lechera del Guzerat. De hecho, en Brasil ya se ha desarrollado el Guzholando, un cruce de Guzerat con Holando, lo que confirma la versatilidad y el potencial productivo de esta raza en sistemas de doble propósito.

En síntesis, la estrategia de Curichi Grande combina historia, pasión y ciencia: rescatar razas puras como el Guzerat, potenciar la carne con Nelore y mantener la tradición lechera del Gyr, mientras se incorporan cruces estratégicos como el Girolando y experimentos de tri-cross, siempre con un enfoque en adaptación al clima, rusticidad y productividad.

Redacción: Publiagro