
Dos eventos climáticos extremos destruyeron cultivos básicos y dejaron a miles de familias rurales sin su principal sustento
Las granizadas registradas en los primeros días de febrero dejaron una estela de destrucción en zonas productivas de Chuquisaca y Potosí, afectando de manera directa a la agricultura familiar. En los municipios de Tarvita y Ravelo, los productores reportaron pérdidas que van del 80% al 100% de sus cultivos, consolidando un panorama crítico para comunidades que dependen casi exclusivamente del agro para su alimentación e ingresos.
En Tarvita, una intensa granizada acompañada de vientos huracanados azotó a las comunidades de Trigo Loma y Tarea Pampa, destruyendo gran parte de la producción agrícola. De acuerdo con reportes preliminares, el cultivo más afectado fue el maíz, con una pérdida cercana al 80%, además de daños severos en ají, maní y árboles frutales que se encontraban en etapa de maduración.
Las afectaciones alcanzan unas 38 hectáreas cultivadas, y se contabilizan 240 familias afectadas, de las cuales al menos 80 fueron declaradas damnificadas por la magnitud del daño. Técnicos del Gobierno Autónomo Municipal de Tarvita se desplazaron a las zonas impactadas para realizar la evaluación en campo y gestionar ayuda para los productores perjudicados.
Ravelo: pérdidas totales y crisis alimentaria
La situación es aún más crítica en el municipio de Ravelo, al norte de Potosí, donde una granizada de gran intensidad afectó a 38 comunidades de los cantones de Antora, Tomoyo, Ravelo, Huaycoma, Pitantora y Totoca. Según datos municipales, 1.726 familias perdieron entre el 80% y el 100% de sus cultivos, principalmente de maíz, papa, haba y trigo.
“Las intensas granizadas en Chuquisaca y Potosí arrasaron con maíz, papa, trigo y otros cultivos, consolidando un escenario de pérdidas severas para la producción familiar”

En total, se estima que 719 hectáreas resultaron dañadas. Además de la producción agrícola, el fenómeno también provocó la muerte de animales y la destrucción de techos de viviendas y tinglados, agravando la situación social de las comunidades rurales.
Desde la Alcaldía de Ravelo describieron un escenario de fuerte impacto emocional y económico. Muchas familias se quedaron sin alimentos ni productos para vender, lo que pone en riesgo su subsistencia inmediata. Por ello, las autoridades locales solicitaron apoyo urgente tanto a la Gobernación de Potosí como al Gobierno central.
Un patrón que se repite
Ambos casos reflejan un patrón cada vez más frecuente: eventos climáticos extremos que golpean en momentos críticos del ciclo productivo. Las granizadas, al producirse cuando los cultivos están en desarrollo o maduración, no solo reducen el rendimiento, sino que anulan por completo la posibilidad de recuperación en la campaña.
Para los pequeños productores, estas pérdidas no representan únicamente la caída de una cosecha, sino la pérdida del capital invertido, del alimento para la familia y de los ingresos previstos para el año.
Las granizadas en Tarvita y Ravelo consolidan un escenario de emergencia agrícola, donde el impacto productivo se traduce rápidamente en un problema social. La magnitud de los daños vuelve a poner en debate la necesidad de fortalecer los sistemas de atención a desastres, seguros agrícolas y apoyo oportuno a las comunidades rurales, cada vez más expuestas a la variabilidad climática.
Mientras avanzan las evaluaciones oficiales, las familias afectadas esperan asistencia inmediata para enfrentar una campaña que, en cuestión de minutos, quedó bajo el hielo.

Redacción: Publiagro














