El rubro busca posicionarse con un producto nutritivo y competitivo frente a otras carnes tradicionales

En los últimos años, la carne de avestruz ha comenzado a posicionarse como una alternativa innovadora dentro de la producción pecuaria y la gastronomía, destacándose por sus características nutricionales y su creciente demanda en mercados internacionales. Este producto, considerado una carne roja saludable, se distingue por su bajo contenido de grasa, su textura suave y su alto valor proteico, atributos que la convierten en una opción cada vez más atractiva para el consumo humano.

El productor Alfonso Montenegro, con amplia experiencia en la crianza y producción de avestruces en Bolivia, resalta el potencial de este alimento y su proyección dentro del mercado global. Según explica, la carne de esta ave reúne cualidades únicas que la diferencian de otras carnes tradicionales.

“Es una carne cero colesteroles, no tiene ácido úrico, es bien apetecida por ser una carne exótica y muy requerida en diferentes partes del mundo”, afirma Montenegro, quien además la define como la “carne del milenio” por su perfil magro y sus beneficios para la salud.

Desde el punto de vista comercial, el productor señala que uno de los mercados más atractivos para la carne de avestruz es China, debido a su enorme capacidad de consumo. Sin embargo, también reconoce que se trata de un destino altamente exigente, tanto en volúmenes de producción como en requisitos sanitarios y logísticos.

“Creo que ni en 10 años vamos a poder llegar a ese mercado por el pedido que nos han hecho”, comentó Montenegro al referirse a las exigencias del gigante asiático.

Actualmente, China demanda alrededor de 5 mil toneladas anuales de carne de avestruz, además de productos derivados como carne seca o charque. No obstante, la producción boliviana todavía se encuentra en una etapa inicial, alcanzando aproximadamente 150 toneladas por año, una cifra que evidencia el amplio desafío que representa abastecer mercados de gran escala.

“Al principio yo pensé que podía al ver tantos animales, pero ni matándolos a todos podemos abastecer un solo pedido al año”, reconoce el productor, subrayando la brecha existente entre la oferta nacional y la demanda internacional.

“Es una carne cero colesteroles, no tiene ácido úrico, es bien apetecida por ser una carne exótica y muy requerida en diferentes partes del mundo”

La piel, las plumas y las pestañas también son aprovechadas/ Foto: Publiagro
La piel, las plumas y las pestañas también son aprovechadas/ Foto: Publiagro

Pese a estas limitaciones, Montenegro destaca que existen mercados abiertos y consolidados para la carne de avestruz boliviana, como el de Estados Unidos. En este caso, la exportación se realiza mediante una empresa intermediaria chilena, que adquiere la carne procesada en Cochabamba para su posterior comercialización. El precio del producto varía según las condiciones del mercado, aunque se mantiene dentro de un rango estándar que oscila entre los 30 y 38 dólares por kilo.

Registro del Senasag

En materia sanitaria, la producción de Montenegro cuenta con el respaldo del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), entidad que realiza inspecciones periódicas en los predios productivos y establece regulaciones para garantizar la calidad e inocuidad del producto.

El productor explica que, al tratarse de una actividad relativamente nueva en el país, inicialmente no existían normativas específicas ni registros sanitarios definidos para este tipo de producción. Sin embargo, el crecimiento progresivo del sector permitió desarrollar regulaciones y procedimientos que hoy respaldan la comercialización formal de la carne de avestruz.

Con un mercado internacional interesado, propiedades nutricionales destacadas y un sistema productivo en expansión, la carne de avestruz se perfila como una alternativa prometedora para diversificar la producción pecuaria boliviana y abrir nuevas oportunidades comerciales para los productores nacionales.

Redacción: Publiagro