
La ley ya fue aprobada en la Cámara Baja y se espera su tratamiento en la Cámara Alta, mientras se gestiona una ley departamental.
Con los avances que desarrolló el sector algodonero en la prueba de algodón transgénico investigado por el CIAT y FEDEPA, que incluye los eventos MON 531 (resistencia a insectos) y MON 1445 (tolerancia a herbicidas) en las variedades Pora-3, Guazuncho y Guaraní, el sector empieza a visualizar una nueva etapa de crecimiento. Sin embargo, el gerente de la Federación de Productores de Algodón, Rodolfo Alborta, sostiene que el impulso tecnológico por sí solo no es suficiente para recuperar el protagonismo del algodón en Bolivia.
Alborta señaló que el desarrollo de nuevos eventos transgénicos debe ir acompañado de un paquete de leyes que realmente apoye al sector, permitiendo que se recupere la dimensión que tuvo en el pasado. En décadas anteriores, el algodón boliviano llegó a cultivarse en alrededor de 55 mil hectáreas, mientras que actualmente la superficie se ha reducido drásticamente hasta apenas 2 mil hectáreas. Esta caída, según el dirigente, demuestra que el problema no es solo técnico, sino estructural, y requiere de una respuesta normativa y de políticas públicas integrales.
En ese marco, Alborta destacó la importancia de la Ley del Algodón, que, además de reconocer formalmente al cultivo en Bolivia, contempla medidas concretas para reactivar el sector. Entre los principales beneficios que plantea esta norma, se encuentra la liberación de impuestos para la importación de nuevas maquinarias, un aspecto que puede modernizar la producción y mejorar la competitividad. Asimismo, se propone fortalecer la venta del algodón y apoyar el desarrollo de la industria mediante programas productivos que impulsen toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la comercialización.
«No estamos sabiendo aprovechar ese buen momento del algodón y nuestra intención es encaminar al algodón y reconducirlo para poder desarrollar ya que es la cadena productiva más grande del mundo»

“Esta ley ya fue aprobado en el Comité de Desarrollo Plural en la Cámara Baja y está lista para ser agendada para ser aprobada posteriormente en cámara alta. Paralelamente hemos hecho una ley departamental también que está en el consejo departamental con el apoyo de la Gobernación aunque esta no tiene ningún tipo de responsabilidad con el estado pero sí queremos que el algodón sea reconocido como el primer cultivo que ha desarrollado este país y que se le dé su correspondiente lugar actualmente”, afirmó Alborta, destacando el trabajo legislativo que se viene realizando tanto a nivel nacional como departamental.
En la actualidad, el algodón se encuentra en un momento favorable a nivel regional, ya que los países vecinos están experimentando un verdadero boom del cultivo, generando ingresos superiores incluso a los de la soya. Según el dirigente, algunos países alcanzan incrementos de hasta un 250% más de ingreso, con rendimientos que llegan a 46 quintales por hectárea, mientras que Bolivia continúa con rendimientos cercanos a 9 quintales por hectárea. Esta diferencia evidencia la necesidad de reactivar la producción y mejorar la productividad para aprovechar el potencial del mercado.
“No estamos sabiendo aprovechar ese buen momento del algodón y nuestra intención es encaminar al algodón y reconducirlo para poder desarrollar ya que es la cadena productiva más grande del mundo”, señaló Alborta, resaltando el enorme potencial que representa el cultivo para el país si se aplican políticas adecuadas y se fortalece la cadena productiva.
Bolivia mantiene actualmente un mercado abierto con Paraguay, que es el primer destino del algodón boliviano, aunque el mercado tradicional siempre fue Perú, Colombia y Ecuador. En ese sentido, el dirigente explicó que el objetivo es abrir y consolidar nuevos mercados, lo que permitiría competir y exportar el algodón boliviano en mejores condiciones, recuperando su lugar en la región y potenciando la producción nacional.

Fuente: Rodolfo Alborta
Redacción: Publiagro













