El sector advierte que los trámites y costos para importar y trasladar este insumo esencial encarecen la producción y afectan la competitividad de la avicultura nacional.

El sector avicultor planteó al Gobierno la eliminación de la calcita como sustancia controlada, al considerar que se trata de un insumo de uso masivo y estratégico en la elaboración de alimento balanceado para aves. Los productores señalan que la actual clasificación impone trámites extensos, costos adicionales y controles excesivos, similares a los que rigen para combustibles como el diésel y la gasolina.

Según explicó Enzo Landívar, representante del sector, para importar y trasladar la calcita hasta las granjas se debe cumplir un procedimiento complejo que afecta la operatividad diaria de las empresas avícolas. “Para importar ese producto y trasladar a las granjas se debe hacer un trámite inmenso igual que como se hacía con el diésel y la gasolina”, afirmó.

Landívar detalló que, pese a que en Santa Cruz existen al menos tres fábricas de calcita, los productores deben gestionar permisos específicos para cada movimiento del producto. “En Santa Cruz hay tres fábricas de calcita, tenemos que sacar permiso de cada una, de la fábrica hasta nuestra granja, debe haber un depósito especial, debemos llevar inventario de consumo, muchas veces realizan inspecciones sorpresas, es todo un protocolo”, señaló.

A ello se suman costos adicionales por el traslado, ya que el productor debe pagar una orden de transporte y cumplir requisitos de certificación del vehículo. “Para trasladar la calcita hay que pagar una orden de traslado, incluso le cobran hasta el camión porque debe ser certificado”, agregó.

«En Santa Cruz hay tres fábricas de calcita, tenemos que sacar permiso de cada una, de la fábrica hasta nuestra granja, debe haber un depósito especial, debemos llevar inventario de consumo, muchas veces realizan inspecciones sorpresas, es todo un protocolo»

Foto: Internet

Un insumo clave para la producción avícola
La calcita es utilizada en la alimentación de las aves como suplemento de calcio, un nutriente esencial para su correcto desarrollo, salud ósea y productividad. Su uso es transversal en los distintos sistemas productivos del sector.

En el caso de las gallinas ponedoras, la calcita se incorpora al alimento para fortalecer la cáscara del huevo, reduciendo la incidencia de huevos frágiles o rotos. Para los pollos de engorde, este mineral contribuye a la formación y resistencia de los huesos, favoreciendo un crecimiento adecuado y disminuyendo problemas óseos. En aves reproductoras, el calcio asegura una mejor calidad del huevo fértil y una mayor viabilidad embrionaria.

Beneficios productivos y económicos
Desde el punto de vista productivo, los beneficios del uso de calcita son directos y medibles: cáscaras de huevo más resistentes y uniformes, mejor desarrollo óseo, menor incidencia de cojeras, mayor rendimiento productivo y reducción de pérdidas económicas asociadas a huevos rotos o aves con problemas estructurales. Además, garantiza un aporte estable de calcio, clave en dietas balanceadas.

Los técnicos del sector también destacan la importancia de la granulometría de la calcita. La calcita fina permite una absorción rápida, adecuada para pollos, mientras que la gruesa ofrece una liberación más lenta del calcio, ideal para gallinas ponedoras, especialmente durante la noche, cuando se forma la cáscara del huevo.

Pedido al Gobierno
En este contexto, los avicultores insisten en que la calcita no debería ser tratada como una sustancia controlada, ya que su destino es exclusivamente productivo y su uso está plenamente identificado dentro de la cadena avícola. La eliminación de la calcita de la lista de sustancias controladas, sostienen, permitiría agilizar la logística, reducir costos y fortalecer la seguridad alimentaria, sin afectar los mecanismos de control del Estado.

Fuente:Enzo Landívar

Redacción: Publiagro