Según datos de mercado se anticipan que los stocks globales de soja podrían volver a crecer hacia la campaña 2026

Las perspectivas para el mercado de la soja hacia 2026 están marcadas por una creciente divergencia entre las exportaciones estadounidenses destinadas a China y las orientadas al resto del mundo, una brecha que se arrastra desde la primera crisis comercial bilateral y que vuelve a ser determinante en el balance global.

Operadores y analistas señalan que el comercio se orienta hacia un escenario moderado, aunque el conservador sigue vigente ante la ausencia de confirmaciones por parte de SinoGrain respecto a nuevas compras a EE.UU. Bajo estas proyecciones, los precios de la soja a marzo de 2026 en Chicago podrían retroceder hacia los 10,50 dólares, o incluso perforar los 10 dólares. Este enfoque refleja un mercado que depende cada vez más de señales políticas y comerciales entre Washington y Beijing, especialmente en un contexto donde un eventual tercer escenario estaría condicionado por decisiones estratégicas de ambas potencias.

En el plano político, persisten dudas respecto de la demanda real, a pesar de que el secretario de Agricultura Scott Bessent aseguró que las compras están “en línea con lo previsto”. Para el mercado, estas declaraciones son interpretadas como señales políticas más que comerciales, debido a la ausencia de datos que avalen un repunte concreto en las adquisiciones chinas.

 Mientras tanto, en el maíz, la volatilidad repuntó durante las negociaciones que llevaron a la reciente tregua comercial entre Estados Unidos y China. La amplia oferta estadounidense y sudamericana sigue ejerciendo presión sobre los precios. En soja, la volatilidad también mostró un aumento desde mínimos históricos, pero aún no encuentra un punto de corrección.

La atención continúa puesta en tres ejes clave para 2026: la demanda china, el escenario macroeconómico y el clima en Brasil y Argentina para la campaña 2025/26. Durante la última semana, los precios del CBOT se movieron de forma lateral, en un mercado que necesita novedades para definir dirección.

 Las noticias relacionadas con la demanda china ya han sido incorporadas en los precios, por lo que los operadores esperan señales adicionales que confirmen o rechacen la posibilidad de que China compre los 12 millones de toneladas necesarias antes de fin de 2025. En paralelo, se monitorea la evolución de la nueva cosecha sudamericana, especialmente la siembra, el desarrollo de los cultivos y el impacto del clima, que sigue siendo un factor de preocupación. 

También se observa la dinámica de venta de los productores estadounidenses, mientras que el entorno macroeconómico global continúa siendo un factor determinante para las perspectivas de los granos en 2026.

Sorpresa en el mercado global: los stocks de soja tocarán un récord en 2026 pese al regreso de China a EE.UU.

Según datos de mercado se anticipan que los stocks globales de soja podrían volver a crecer hacia la campaña 2026, impulsados por una oferta sólida y por un procesamiento mundial en expansión. Operadores del sector señalan que el crushing seguirá aumentando en las principales regiones productoras —incluyendo Estados Unidos, Brasil y parte de Asia—, lo que sostiene una dinámica de consumo firme pero insuficiente para evitar una acumulación adicional de existencias a nivel global.

En cuanto al comercio, fuentes comerciales indican que el reciente regreso de China a las compras en Estados Unidos no modifica sustancialmente el balance internacional. Aunque empresas estatales chinas adquirieron nuevos cargamentos estadounidenses, el mercado sigue priorizando a Brasil y Argentina por una cuestión de precios relativos. Bajo este escenario, las exportaciones estadounidenses continuarían mostrando debilidad, mientras que Sudamérica mantiene ventaja competitiva incluso con la reactivación parcial de la demanda china.

Fuente: El Clarín