Con 28 millones de hectáreas de bosques con potencial de producción, el sector podría generar $us 1.200 millones y 126.000 empleos al 2030. Expertos coinciden en que el futuro del rubro depende de seguridad jurídica, financiamiento y políticas que promuevan la sostenibilidad.

El sector forestal boliviano se encuentra en una encrucijada: pese a contar con 28 millones de hectáreas de tierras de producción forestal permanente, solo 11 millones están en uso productivo. Esto significa que más de la mitad de la superficie habilitada permanece subutilizada, perdiéndose así una de las mayores oportunidades económicas y ambientales del país.

Un estudio del Centro Boliviano de Economía (CEBEC) de Cainco, presentado en el Foro Económico 2024, revela que, bajo un modelo de manejo sostenible, Bolivia podría generar hasta $us 1.200 millones anuales en divisas netas al 2030, consolidando al sector como un pilar estratégico de la recuperación económica.

El presente del sector

  • El rubro forestal aporta actualmente menos del 1% al PIB nacional, pese a su enorme potencial. 
  • Genera 90.000 empleos directos y 210.000 indirectos, sobre todo en comunidades rurales y poblaciones del oriente boliviano. 
  • La producción formal se concentra en el departamento de Santa Cruz, que representa más del 70% de la extracción legal de madera. 

Según la FAO, Bolivia es uno de los 10 países con mayor superficie boscosa del mundo, con más de 51 millones de hectáreas de bosques tropicales.

«Con la apertura del puerto de Chancay y el fortalecimiento de la industria procesadora, Pando se proyecta como epicentro estratégico de la castaña y de futuras exportaciones de carne”

 

Las plantaciones forestales y su aporte al medio ambiente / Foto: Internet
Las plantaciones forestales y su aporte al medio ambiente / Foto: Internet

Escenario proyectado al 2030

Dimensión ambiental y sostenibilidad

El manejo forestal sostenible no solo tiene impacto económico, sino que también es una de las herramientas más efectivas contra la deforestación y los incendios.
A diferencia de la tala ilegal, la explotación formal en Bolivia se rige por planes de manejo avalados por la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT), que establecen volúmenes, rotaciones y métodos que garantizan la regeneración natural de los bosques.

“El manejo sustentable es un aliado de la conservación y la mejor herramienta para luchar contra los incendios forestales”, destacó Pedro Colanzi, presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB).

Condiciones necesarias para el futuro

El estudio del CEBEC enfatiza tres condiciones clave para transformar el potencial forestal en un motor económico real:

  1. Seguridad jurídica: consolidar derechos de uso y evitar conflictos de tierra.
  2. Acceso a financiamiento: desarrollar instrumentos crediticios adaptados al ciclo forestal.
  3. Innovación tecnológica: incorporar trazabilidad digital, certificaciones internacionales y bioproductos derivados de la madera.

Más allá de la madera: diversificación forestal

El futuro no solo pasa por la producción de madera aserrada. El sector ya trabaja en alternativas como:

  • Biomasa para energía renovable.
  • Productos no maderables (castaña, goma, aceites, resinas).
  • Servicios ecosistémicos (mercado de bonos de carbono y compensaciones ambientales).

Bolivia se encuentra ante la oportunidad de transformar su sector forestal en un motor de divisas, empleo y sostenibilidad. Con políticas adecuadas, el país podría cuadruplicar el aporte de este rubro al PIB y consolidarse como referente internacional en producción forestal responsable.

Redacción: Publiagro