



El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, manifestó su preocupación por los efectos de las inundaciones en el rendimiento de la soya en el país. Según indicó, los datos institucionales que maneja la CAO son claros y verificables: las lluvias intensas han provocado una afectación directa en las áreas sembradas, lo que impactará en la productividad del grano.
«Los datos institucionales que tiene la CAO son claros y están demostrados en referencia a la cantidad de hectáreas de soya inundadas que incidirán en el rendimiento de la soya», señaló Frerking. Informó que hasta el momento, existen 50 mil hectáreas sembradas completamente bajo agua, lo que representa una pérdida total, mientras que otras 500 mil hectáreas están afectadas por el exceso de humedad.
«Tienen que entender que esas 500 mil no quiere decir que estén perdidas, pero el exceso de agua va a generar que el peso del grano baje y esto diferirá en una baja en la productividad de toneladas por hectáreas», explicó el líder del sector agropecuario, haciendo énfasis en que aunque no todas las áreas están completamente perdidas, la afectación repercutirá negativamente en el rendimiento esperado.


“Tienen que entender que esas 500 mil no quiere decir que estén perdidas, pero el exceso de agua va a generar que el peso del grano baje y esto diferirá en una baja en la productividad de toneladas por hectáreas»


En cuanto a la problemática del abastecimiento de diésel, Frerking fue enfático al declarar que: «el termómetro son las filas en los surtidores», haciendo alusión a que mientras continúe la escasez evidente en las estaciones de servicio, no se podrá garantizar el abastecimiento oportuno para las labores agrícolas.
«No se tendrá el diésel que las ventanas agrícolas y pecuarias exigen, porque nosotros necesitamos cumplir esas ventanas que son innegociables, porque tenemos que sembrar cuando se debe y cosechar cuando la planta está lista para cosechar, no es cuando algún funcionario nos diga que va a haber diésel para cosechar», sentenció, dejando claro que los tiempos del campo no se acomodan a decisiones administrativas.
Frerking también reflexionó sobre el estado de ánimo y la perspectiva actual de los productores, indicando que el sector agropecuario vive una gran incertidumbre. «El productor agropecuario está en una incertidumbre, está viviendo del día a día y ya no piensa en futuro ni en planificar», afirmó. Recalcó que el agro es el eslabón primario de la cadena alimentaria del país, por lo que cualquier afectación directa repercute en la seguridad alimentaria de Bolivia.
La CAO insiste en que se necesita mayor compromiso y respuestas inmediatas por parte de las autoridades para enfrentar tanto los fenómenos climáticos como las deficiencias logísticas que amenazan la producción nacional.
Fuente: Klaus Frerking
Redacción: Publiagro

