Tras una reunión entre el Gobierno y los representantes de los productores de soya de San Julián, Cuatro Cañadas y otros municipios, llevada a cabo en las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se determinó la liberación de las exportaciones de soya, una medida esperada por el sector productivo.

René Pérez, dirigente de la Federación de Comunidades Interculturales Productoras Agropecuarias, calificó el encuentro como una jornada maratónica en la que finalmente se llegó a un acuerdo que deja sin efecto el veto a las exportaciones.

Como resultado, los productores decidieron dar un cuarto intermedio a toda medida de presión, hasta una próxima reunión que sostendrán el día miércoles en el que esperan se dé luz al documento que suspende el veto a las exportación.

«A nivel nacional, el ejecutivo de la Confederación tomará la misma decisión de levantar las medidas, porque ya se han aclarado todos los puntos», informó Pérez.

«A nivel nacional, el ejecutivo de la Confederación tomará la misma decisión de levantar las medidas, porque ya se han aclarado todos los puntos»

Durante la reunión, se establecieron varios compromisos clave entre el Gobierno y los productores, entre los que destacan:

  1. Crédito SIC Bolivia: Se abordó el tema del financiamiento para el sector productivo.
  2. Abastecimiento de combustible: El Gobierno se comprometió a garantizar el suministro de diésel para la próxima cosecha grande, evitando cualquier interrupción en la producción.
  3. Liberación de exportaciones: Se confirmó que la exportación de soya será liberada a partir del miércoles, fecha en la que se emitirá el documento oficial correspondiente.
  4. Precio de la soya: Se estableció que el precio mínimo por tonelada será de 520 dólares, un monto que, según los productores, les permitirá recuperar su inversión. Además, se acordó que el pago se realizará en dólares, como lo demandaban los agricultores.

Pérez también destacó la importancia de la reactivación de la planta aceitera, un factor clave para mejorar la oferta y garantizar mejores condiciones de comercialización para los productores.

«Lo que más nos interesa es que la planta aceitera comience a operar, para que así haya un poco más de oferta en la compra de la soya», afirmó el dirigente.

Con estos acuerdos, el sector productivo espera mayor estabilidad en el comercio de soya y mejores condiciones para su desarrollo en el mercado nacional e internacional.

Fuente: René Pérez
Redacción: Publiagro