Anapo: «Productores pierden US $200 millones en soya cada año por las sequías”

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Jaime Hernández, gerente general de esa organización, considera que es imprescindible aprobar en el menor tiempo posible el evento HB4 resistente a sequía en soya para evitar cuantiosas pérdidas, una aprobación que debe dar el Comité Nacional de Bioseguridad.

Cada verano por sequía el sector agrícola deja de producir cerca de 400 mil toneladas de soya al año y eso en términos económicos es una pérdida de 200 millones de dólares anuales». aseguró Jaime Hernández, gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), en el programa «Sin Compostura» de Carlos Velarde.

El dirigente sostuvo que como sector productivo y en conjunto con la empresa Bioceres, la cual desarrolló el evento HB4 resistente a sequía en soya, presentaron la solicitud para que en el marco del reglamento de bioseguridad que está vigente se pueda hacer la evaluación y aprobación correspondiente.

«Se trata de un documento de cerca de 400 páginas que contiene toda la información técnica mediante estudios de esa empresa para que se pueda aprobar el evento tal y como ha ocurrido en Argentina, Brasil, Paraguay, Estados Unidos, China y otras naciones, esperando que ahora en Bolivia también se apruebe», recalcó.

Fue enfático en afirmar que la sequía es uno de los principales problemas que afronta el sector productivo agrícola del país y en el caso de la soya ha representado pérdidas cuantiosas.

No tiene dudas en señalar que si existe una herramienta tecnológica como lo es el HB4 considera que es necesario que los productores puedan tener la oportunidad de poder contar con la referida tecnología a los fines de evitar pérdidas.

Aspiran que la tecnología HB4 se apruebe pronto

Explica que ahora le corresponde al Comité Nacional de Bioseguridad realizar un análisis técnico de toda la información que se le presentó y por ende confía en que ante la urgencia se le apruebe en el menor tiempo posible.

«Si todo sale bien, como lo esperamos, y en especial si hay una decisión política de permitir a los productores contar con esa tecnología, una vez que se apruebe, posteriormente, de manera inmediata, comenzaremos a realizar las evaluaciones en lo que corresponde a la genética», aseveró.

En ese sentido, indicó que la genética podrá establecer las variedades que se adaptan a las condiciones de suelos y ambiente de Bolivia.

Esto se realizará a los fines de que se inicie un proceso de producción de semillas que son las que los productores utilizarán para realizar la siembra comercial.

No obstante, considera que todavía queda por delante un proceso que se debe desarrollar, pero no se puede hacer, mientras el evento de soya HB4 no esté aprobado por el Comité Nacional de Bioseguridad.

Estima que si se hubiesen realizado mucho antes los estudios correspondientes hoy el país ya tendría aprobado y vigente el uso de estos nuevos eventos como el HB4 de la soya o en el caso del maíz.

Sostiene que, de esa manera, el país estaría produciendo mucho más para garantizar la seguridad alimentaria y generando excedentes para la exportación.

Los obstáculos para la aprobación

«Consideramos importante aclarar que no se ha dado esta aprobación porque en su momento cuando entró a gobernar el expresidente Evo Morales, él tuvo una posición contraria a la apertura de acceder al uso de nuevos eventos transgénicos y eso se puede ser plenamente verificado», dijo.

Esa fue la razón para que muchas empresas que podían haber presentado sus solicitudes para participar, prefirieron no hacerlo porque sabían ya la negativa de la presidencia.

Recordó que en el año 2019 en una reunión con el presidente Morales se les dio la posibilidad y la apertura para poder avanzar en los eventos en soya, en especial en el tema del HB4, resistente a sequías.

En ese año fue aprobado un Decreto Supremo en el cual se autorizaba al Comité Nacional de Bioseguridad para que estableciera un procedimiento abreviado con la finalidad de que en un plazo no mayor a 90 días se aprobaran dichas tecnologías.

Estas se aprobarían sobre la base de la homologación de todos los estudios realizados en varios países y con los cuales esas tecnologías habían sido aprobadas.

Sostiene que en ese momento fue una medida acertada y ahora tienen la esperanza de que el actual Gobierno pueda “viabilizar, facilitar y agilizar para que esa tecnología esté en el menor tiempo posible a disposición de los productores”, culminó.

Fuente: Publiagro